FORO DE LAICOS

JOC: Escuela de formación para las/os responsables del movimiento

La Juventud Obrera Cristiana como cada año convoca su escuela de formación para las/os responsables del movimiento.

Uno de los días, se dedicó a profundizar en nuestro ser y pertenencia de Acción Católica como militantes de un movimiento especializado en las/os Jóvenes de la Clase Obrera. Tuvimos la oportunidad de estar acompañados por militantes de otros movimientos hermanos de Acción Católica como la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica), JEC (Juventud Estudiante Católica), FRATER (Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad) y ACG-J (Acción Católica General de Jóvenes), quienes junto a un militante de la JOC, compartieron diferentes experiencias sobre cómo viven su dimensión eclesial en sus distintos ambientes donde llevan su misión.

Debemos destacar y agradecer la presencia de nuestros pastores,  Don Carlos Osoro (Arzobispo de Madrid) , Don Carlos Escribano (Obispo Consiliario de AC) y Don Antonio Algora (Obispo Consiliario de Pastoral Obrera) que nos ayudaron a sentirnos un poco más Iglesia a la vez que alentados para seguir siendo testigos del Evangelio en nuestros ambientes. En palabras de Don Carlos Osoro, valoró a la JOC su capacidad pro-activa en medio de esta realidad juvenil. Además, nos invitó a que fuéramos audaces para compaginar “fidelidad” y “plasticidad” a nuestra identidad y misión, y así responder a los retos que como Iglesia del Señor nos planteamos hoy. 

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JOC: Diez claves para retener el mensaje profético de Joseph Cardijn

El viernes 16, la Juventud Obrera Cristiana celebró un acto homenaje con motivo del cincuenta aniversario de la muerte de su fundador Joseph Cardijn. En el acto participaron más de 60 personas de la Iglesia diocesana y de otros lugares de España. Entre ellas, monseñor Antonio Algora, obispo emérito de Ciudad Real y responsable del departamento de Pastoral Obrera de la Conferencia Episcopal Española; antiguos militantes de la JOC, consiliarios, militantes de otros movimientos de Acción Católica, etc.

El acto comenzó con algunos testimonios de jóvenes de la JOC. A continuación, Antonio Bravo, sacerdote de El Prado, presentó la figura de Cardijn como un profeta. Un profeta porque en él se cumplen estas cuatro facetas: (1) fue un hombre enraizado en su pueblo y solidario con ese pueblo hasta el final, (2) tuvo conciencia de ser enviado por Dios, siendo fiel al envío de Dios a una tarea concreta, (3) poniendo a las personas en un camino de libertad y de esperanza basada en la fidelidad del proyecto de Dios, y (4) su mensaje como profeta permanece vivo de generación en generación.

Para este cuarto punto, Antonio destacó diez puntos que nos pueden ayudar a retener el mensaje del profeta Cardijn:

1) Una Iglesia en el mundo, peregrina con el mundo hacia el Reino. Como decía Pío XI, «misioneros del interior».

2) Una mística de la encarnación. Como Jesucristo, encarnado en su pueblo. De la encarnación brota un amor apasionado por el mundo.

3) La necesidad de una antropología integral. Cardijn creía en el destino eterno y temporal de los jóvenes trabajadores.

4) Cardijn insistió en la dignidad de todo trabajador y de todo trabajo. «El trabajo, vivido con amor, y con responsabilidad alcanza una dimensión eterna». (Joseph Cardijn)

5) Los obreros como apóstoles de los obreros. Es la gran intuición del laicado que aportó Cardijn. Era preciso darle el protagonismo a los laicos. Como dice el Papa Francisco: «ser dinámicamente misioneros. Los chicos evangelizan a los chicos, los jóvenes a los jóvenes, los adultos a los adultos, etc». (Discurso del Santo Padre a la Acción Católica, el 27 de Abril de 2017).

6) Militantes surgidos de la masa. No se trata de formar élites religiosas al margen de la vida, ni élites sociales al margen del evangelio, sino de forjar militantes cristianos, salidos de la masa y al servicio de la masa. Llamado a convertirse en un pueblo protagonista de su propio destino. Como hoy nos dice el Papa Francisco, «Agilicen los modos de incorporación […] abran las puertas, no tomen examen de perfección cristiana porque van a estar promoviendo un fariseísmo hipócrita. Hace falta misericordia activa». (Discurso del Santo Padre a la Acción Católica, el 27 de Abril de 2017).

7) La importancia de los procesos educativos. Cardijn era un gran educador y sabía que eran necesarios los eventos y provocó muchos eventos, pero lo esencial eran los procesos educativos que son lentos. La pedagogía que Cardijn gestó sigue dando respuesta a muchos jóvenes de hoy.

8) La fe que vence al mundo. El profeta no se resigna ante la situación, pero sabe esperar contra toda esperanza, por ellos Cardijn sostuvo la confianza y esperanza ante la situación de los jóvenes trabajadores. Sin duda, nuestra fe revoluciona el mundo y por ello el Papa nos anima a que no nos dejemos robar la esperanza.

9) La pedagogía integral de la revisión de vida. La metodología y pedagogía del ver, juzgar, actuar busca desarrollar la antropología integral de la que siempre hablaba Cardijn. La revisión de vida forma personas cristianas, reflexivas, críticas, con una profunda fe y comprometidas con el Reino.

10) La creatividad. Cardijn nos diría: «no me copiéis, seguid mis intuiciones. Recreadlas una y otra vez». Aprender a descubrir a Jesús en el rostro de los demás y que «el Hijo de Dios, en su encarnación, nos invitó a la revolución de la ternura» (EG 88).

La Juventud Obrera Cristiana nos encontramos en plena renovación, como marca nuestro 48º Consejo General, que celebraremos este diciembre bajo el lema: Juventud Obrera Cristiana: re-evolución, en el que de manera creativa y siendo fieles al proyecto de Dios, actualizaremos el mensaje de la JOC a la realidad concreta de hoy, para que siga dando respuesta a los jóvenes del mundo obrero.

Leer más: http://www.alfayomega.es/116776/diez-claves-para-retener-el-mensaje-profetico-de-joseph-cardijn

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JOC: Homenaje a Joseph Cardijn

Nos gustaría invitarte al homenaje a Joseph Cardijn que celebraremos el próximo viernes 16 de junio a las 19h en Madrid.

Joseph Cardijn se encuentra en proceso de beatificación desde 2014, y fue el fundador de la Juventud Obrera Cristiana (JOC), movimiento de Acción Católica especializado en el mundo obrero juvenil. Celebraremos un homenaje al cardenal Joseph Cardijn a los cincuenta años de su muerte, a las 19h en el Salón de Actos del Edificio donde se encuentra la sede de la Acción Católica Española, en Alfonso XI, 4, en Madrid (Metro: Banco de España).

 

El acto comenzará con algunos testimonios de jóvenes, uno por cada una de “las tres verdades de Cardijn”: verdad de fe, verdad de experiencia y verdad de método.
Partiendo de las raíces de Joseph Cardijn, el sacerdote Antonio Bravo nos compartirá con nosotros algunos rasgos que nos hacen identificar a Joseph Cardijn con un profeta, y cómo algunos de los retos que él vislumbró (ser fermento en la masa, protagonismo laical, pedagogía de la acción…) siguen siendo retos de evangelización hoy.

Tendremos un momento de encuentro con un picoteo final.

Nos gustaría contar con tu presencia, y está abierto a todas las personas interesadas, con entrada libre (se agradece confirmación de asistencia a través de joc@joc.es)

Secretariado General de la JOC

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“Un joven trabajador vale más que todo el oro del mundo, porque es hijo de Dios”

 

Nacido  en 1882 en una familia obrera, Joseph Cardijn quedó marcado por los problemas vividos los trabajadores en el contexto de la industrialización.  En ese contexto social y eclesial Cardijn fue un profundo creyente, un “profeta” de la modernidad: una iglesia al servicio del mundo, donde los laicos asumen su papel, un mundo nuevo, una sociedad más justa.

La Juventud Obrera Cristiana (JOC) fundada por Cardijn en 1925, es, desde hace casi cien años, un cauce –un don de Dios- en la evangelización y maduración integral de muchos jóvenes trabajadores en el mundo; la JOC les ayuda a encontrarse con Jesucristo, a descubrir su vocación y dignidad personal, a comprometerse en la construcción de un mundo más justo, y a ser evangelizadores los jóvenes de su entorno.

Leer más en joc.es/web2/blog/96-homenaje-a-joseph-cardijn

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JOC: Homenaje a Joseph Cardijn

“Un joven trabajador vale más que todo el oro del mundo, porque es hijo de Dios”

 

El viernes 16 de junio se celebrará un homenaje al cardenal Joseph Cardijn a los cincuenta años de su muerte.  Joseph Cardijn  se encuentra en proceso de beatificación desde 2014, y fue el fundador de la Juventud Obrera Cristiana (JOC), movimiento de Acción Católica especializado en el mundo obrero juvenil. El homenaje se celebrará a las 19h en el Salón de Actos del Edificio donde se encuentra la sede de la Acción Católica Española, en Alfonso XI, 4, en Madrid.

El acto comenzará con algunos testimonios de jóvenes, uno por cada una de “las tres verdades de Cardijn”: verdad de fe, verdad de experiencia y verdad de método. A continuación, contaremos  con una ponencia del sacerdote Antonio Bravo sobre cuáles han sido las aportaciones de Joseph Cardijn, y cómo algunas de sus intuiciones pastorales siguen hoy presentes como retos de evangelización.

 

Nacido  en 1882 en una familia obrera, Joseph Cardijn quedó marcado por los problemas vividos los trabajadores en el contexto de la industrialización.  En ese contexto social y eclesial Cardijn fue un profundo creyente, un “profeta” de la modernidad: una iglesia al servicio del mundo, donde los laicos asumen su papel, un mundo nuevo, una sociedad más justa.

La Juventud Obrera Cristiana (JOC) fundada por Cardijn en 1925, es, desde hace casi cien años, un cauce –un don de Dios- en la evangelización y maduración integral de muchos jóvenes trabajadores en el mundo; la JOC les ayuda a encontrarse con Jesucristo, a descubrir su vocación y dignidad personal, a comprometerse en la construcción de un mundo más justo, y a ser evangelizadores los jóvenes de su entorno.

 

Joseph Cardijn es uno de los principales  promotores del compromiso social de la Iglesia  al comienzo del s. XX. No fue un intelectual que sistematizó su pensamiento, su aportación es su vida como pastor, pedagogo, misionero, sacerdote, y su obra y acción pastoral, la JOC; ejerció un influjo importante en el Apostolado Seglar, la Acción Católica, la pedagogía de la fe y la espiritualidad seglar.

 

Algunos aspectos a destacar de su persona:

a-Su profunda espiritualidad centrada en Jesucristo. Su apostolado con los jóvenes obreros partía del seguimiento fiel a Jesucristo.

b- El amor a la Iglesia. Cardijn fue siempre un hombre de Iglesia, al servicio de la evangelización de los pobres, de los jóvenes trabajadores.

c-La defensa de la dignidad humana:. “Los jóvenes trabajadores no son esclavos, ni bestias de carga, ni máquinas, sino personas e hijos de Dios”. Él Colaboró decisivamente en el despertar de la conciencia social de los cristianos y el compromiso por la justicia.

dEl papel y protagonismo de los laicos en la Iglesia. “Los jóvenes trabajadores han de ser los evangelizadores de sus propios compañeros”.

e-La  presencia en medio de la masaCardijn recoge y desarrolla esta gran intuición evangélica: encarnarse, actuar desde dentro, desde el corazón de la masa, ser uno de tantos, vivir la fe en medio de la gente… “ser levadura en medio de la masa” para transformarla. Un estilo humilde, sencillo y evangélico de hacer la misión

f-La Revisión de vida. El método “ver, juzgar, actuar” nace en la JOC, partiendo de las tres intuiciones de Cardijn, y es hoy un método plenamente acogido en la Iglesia.

 

Muchas de estas ideas e insistencias Cardijn las vemos expresadas hoy en las palabras, llamadas, propuestas del Papa Francisco: partir de la vida, salir a las periferias, la opción por los pobres, iglesia en misión y en salida, la dignidad sagrada de los trabajadores a menudo despreciada, el trabajo decente, la cercanía al pobre concreto, al que sufre… y sobre todo las palabras de esperanza  dirigidas a los jóvenes trabajadores que viven situaciones de precariedad. “Esta es la precariedad; pero después hay otra palabra: la esperanza. De modo que con la fuerza del Evangelio –les dice el Papa- seréis testigos de la esperanza en medio de la precariedad”

 

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HOAC, JUSTICIA Y PAZ, JEC Y JOC: Organizaciones de la Iglesia convocan actos en 40 ciudades para reivindicar la necesidad de un trabajo decente

Con motivo de la celebración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, el próximo 7 de octubre, las organizaciones de Iglesia que impulsan la iniciativa #IglesiaporelTrabajoDecenteCáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica y Juventud Obrera Cristinaconvocan por segundo año consecutivo diversos actos públicos en las distintas diócesis del país.

Las plazas e iglesias de 40 ciudades españolas serán el escenario de las actividades programadas por estas entidades, para renovar su compromiso de seguir construyendo y exigiendo una sociedad que defiende el trabajo decente. El trabajo decente refleja las prioridades de la agenda social, económica y política de los países y del sistema internacional. Es, además, un elemento fundamental para alcanzar una globalización justa, reducir de la pobreza y obtener desarrollo equitativo, inclusivo y sostenible.

Hoy es esencial defender el trabajo decente, el derecho a trabajar de toda persona capaz de ello (tanto el trabajo que genera ingresos –empleo— como el que no). Para ello, es necesario amparar un trabajo realizado bajo condiciones dignas para la persona, que se ve seriamente dificultado por el actual modelo socioeconómico.

Para las entidades convocantes, la defensa del trabajo decente implica:

 Poner en el centro a la persona y romper la actual lógica de pensar y organizar el trabajo desde lo económico y los intereses de unos pocos.

 Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo.

 Luchar por unas condiciones dignas de empleo.

 Articular el trabajo y el descanso de forma humanizadora.

 Luchar para que el acceso a derechos humanos como la sanidad, la vivienda o la educación no esté condicionado a tener un empleo.

Ante la celebración de este 7 de octubre, Jornada Mundial por el Trabajo Decente, las entidades de Iglesia, a través de una actuación en red, han organizado un amplio programa de iniciativas conjuntas a escala tanto estatal como diocesana y local para informar, sensibilizar e involucrar a toda la sociedad en la defensa y protección activa de este derecho.

Cáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica y Juventud Obrera Cristiana lanzan una invitación a toda la ciudadanía a unirse a esta Jornada y a sumarse a las diferentes acciones que se van a llevar a cabo en todo el país.

Información obtenida en: http://www.hoac.es/2016/10/04/organizaciones-de-la-iglesia-convocan-actos-en-mas-de-40-ciudades-para-reivindicar-la-necesidad-de-un-trabajo-decente/

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HOAC, JEC, JOC, JUSTICIA Y PAZ: Iglesia por el Trabajo Decente

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Desde Iglesia por el Trabajo Decente queremos invitaros a participar en las acciones diocesanas que, con motivo del día 7 de octubre, Jornada Mundial por el Trabajo Decente, queremos impulsar en las diócesis con el objetivo de difundir este concepto acuñado por la sociedad civil y el magisterio de la Iglesia católica, para reivindicarlo y ponerlo en primera línea de la agenda política, social y eclesial.

Como decíamos en el díptico que os remitimos a primeros de mayo y que os volvemos a enviar ahora, “toda la comunidad cristiana está llamada a visibilizar y denunciar la situación de desigualdad en el acceso al trabajo decente y la negación de dignidad que esto supone. Todos y todas podemos hacer algo desde nuestras organizaciones, parroquias o lugares de compromiso. La defensa del trabajo decente es esencial para la realización de las personas y de las familias.”

Para esta ocasión, ofrecemos una serie de materiales que pueden ser usados adaptándose a la realidad de cada lugar, pero que quieren servir para generar una experiencia de coordinación y comunión entre distintas organizaciones de Iglesia, como ocurrió con la exitosa campaña del pasado año, y despertar la sensibilidad de todos los sectores de la sociedad. Los materiales que os enviamos adjuntos son los siguientes:

  1. Propuestas de diferentes actos públicos: actos de calle, mesas y foros de reflexión,…
  2. Un esquema para la celebración de una vigilia de oración.
  3. Un cartel para facilitar la convocatoria (personalizándolo en cada caso con los actos que se programen y las organizaciones que convoquen) y para la visibilización de la iniciativa en diversos espacios.
  4. Finalmente, el díptico sobre el trabajo decente que ya enviamos a primeros de mayo, así como la presentación de la Iniciativa y lo que pretendemos con ella

En todo caso, nos parece muy importante que, en lo que se pueda organizar de cara al 7 de octubre, estén presentes acciones tanto de oración-celebración como de manifestación pública de lo que como Iglesia defendemos en este campo.

Para más información, podéis dirigidos a la dirección de correo info@iglesiaporeltrabajodecente.org  y/o a la página web www.iglesiaporeltrabajodecente.org

 

Presentación_Qué es el Trabajo decente_ITD

Propuesta acciones 7 octubre 2016

Propuesta Vigilia 7 octubre 2016

Díptico Qué es el Trabajo Decente

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JOC Y HOAC: Comunicado del Primero de Mayo de 2016 • Día Internacional del Trabajo

#1Mayo | Repensemos un trabajo decente que construya humanidad

En twitter #1MayoHumanicemoselTrabajo • #1Mayo

«Juan, tras 20 años en la misma empresa, se encuentra en el paro con 48 años y pronto dejará de percibir la prestación. Eloísa, su mujer, ha conseguido ir a limpiar por horas sueltas, sin contrato, a la vez que atiende a su madre enferma. David, el hijo mayor, ha dejado la universidad al recortarle la beca. Ana, la segunda hija, está pendiente del móvil por si la llaman para cubrir alguna baja. Y Tamara, la tercera hija, estudia 3º ESO y falta bastante a clase para cuidar de su sobrina de 2 años».

Como Juan, Eloísa, David, Ana… hay en nuestro país 4.094.770 personas paradas, y 1.556.600 familias tienen a todos sus miembros en paro. Además:

■ El 12,6% de los trabajadores en España son pobres (su salario no les permite salir de la pobreza).

608 trabajadores fallecieron en 2015 víctimas de accidentes laborales, dos muertes al día.

■ Si miramos al mundo, 21 millones de personas son víctimas de trabajo forzoso(según la OIT).

■ La desigualdad sigue creciendo. El 1% más rico de la población mundial posee más riqueza que el otro 99%. En España, las 20 personas más ricas disponen de tanto dinero como los 14 millones de personas más pobres.

De nuevo este 1º de mayo, Día Internacional del Trabajo, la HOAC y la JOC, movimientos de Acción Católica especializada en el mundo obrero y del trabajo, no permanecemos indiferentes y denunciamos esta situación inadmisible.

El trabajo ha pasado de ser un bien para la vida a ser un instrumento para la producción, con mayor crudeza en estos últimos años. El trabajo se ha degradado de tal manera que es difícil reconocerlo. Muchos trabajadores y trabajadoras están sufriendo una gran precariedad. Muchos de ellos no pueden optar al tipo de trabajo para el que se han formado ni participar en la decisión de sus condiciones laborales, el horario, el sueldo, la duración del contrato, el tipo de jornada, etc. Esta precarización del trabajo que estamos padeciendo supone también la degradación de la empresa y de la economía, por lo que estamos llamados a repensar el sentido y la función que realmente deben tener para que sirvan al bien común.

Ante la situación de insolidaridad estructural que se vive en todo el mundo respecto a los trabajadores y trabajadoras, y más si cabe respecto a jóvenes que quieren y no pueden trabajar, la persona debe ser y estar en el centro de la actividad económica, de la política, de las relaciones laborales, del trabajo.

Es necesario repensar el sentido del trabajo, la economía y la empresa, devaluado en nuestra sociedad. Para ello tenemos que exigir a los políticos, gobernantes y poderes económicos unos derechos que son básicos y fundamentales y que deben promoverse siempre, y que a menudo no son respetados:

El derecho al trabajo, a una justa remuneración, a unas condiciones dignas con horarios y condiciones que permitan el adecuado desarrollo de la vida personal, familiar y social.

■ El derecho a un ambiente de trabajo saludable que no atente contra la integridad física ni psíquica, y que permita el desarrollo de la propia personalidad en el trabajo.

■ El derecho a prestaciones sociales, y al descanso.

■ El derecho de reunión y de asociación, a la negociación colectiva y a la huelga, y a la participación en la organización del trabajo.

Afirmamos que el trabajo es esencial para la vida de las personas porque ayuda a construir nuestra humanidad. A través de él potenciamos, desarrollamos y expandimos nuestras capacidades y cualidades, y podemos aportar lo mejor de nosotros para la construcción de la sociedad en la que vivimos. El trabajo está «en función del hombre» y no el hombre «en función del trabajo» (Juan Pablo II, Laborem exercens 6).

Ante esto, nos sentimos llamados y llamadas, e invitamos a toda la sociedad a:

Romper la actual lógica de pensar y organizar el trabajo, poniendo en el centro a la persona y no la economía y los intereses de unos pocos.

Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo: distribuir de manera justa y digna el empleo y reconocer socialmente todos los trabajos de cuidados necesarios para la vida humana.

■ Establecer unos ingresos mínimos suficientes para cubrir las necesidades básicas de todas las personas y familias por el hecho de serlo.

■ Articular de forma humanizadora el trabajo y el descanso.

■ Luchar por condiciones dignas de empleo: sin la lucha por la afirmación de los derechos de las personas en el empleo no es posible humanizar el trabajo.

■ Denunciar que actualmente el capital no tiene fronteras (especialmente con el TTIP), mientras que las personas sí las tenemos, lo cual crea una mayor injusticia social.

■ Repensar el modelo económico y productivo, para que sea respetuoso con la vida y que permita la de generaciones futuras.

Como creyentes en Jesús de Nazaret, quienes integramos la JOC y la HOAC animamos a todas las personas a denunciar las situaciones injustas que se padecen en el mundo obrero y del trabajo, y a promover el derecho a tener un trabajo decente que no niegue la dignidad de los trabajadores y trabajadoras, ya que el trabajo es para la vida.

Os invitamos a celebrar este 1º de mayo, participando en los actos que se convoquen para denunciar esta forma de entender el trabajo, y defendiendo que éste sea un bien de la persona y de la sociedad al servicio de la vida.

 

Véase: http://www.hoac.es/2016/04/27/1mayo-repensemos-un-trabajo-decente-que-construya-humanidad/

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HOAC Y JOC: Trabajando por la igualdad. Aportando esperanza

Trabajando por la igualdad. Aportando esperanza

Manifiesto 8 de marzo • Día Internacional de la Mujer Trabajadora • Hermandad Obrera de Acción Católica • Juventud Obrera Cristiana.

«Como mujer, siento que lo tenemos aún más difícil para que se reconozca nuestro protagonismo en la sociedad. Lo veo en nuestras madres a las que en muchas ocasiones se les exige una doble jornada (en la oficina y en casa); en una brecha salarial entre ambos sexos que sigue aumentando en pleno siglo XXI; y en todos los abusos que nos encontramos como trabajadoras precarias, poniendo especial énfasis en las mujeres migrantes que desempeñan una labor de cuidados» (Alba, 25 años).

Con Alba y con todas las mujeres y hombres que sueñan y luchan por la igualdad y la justicia, celebramos el 8 de marzo el Día de la Mujer Trabajadora. Una fecha que, desde 1911, simboliza la lucha de las mujeres trabajadoras por el reconocimiento de su dignidad, una lucha en la que, hoy más que nunca, nos tenemos que implicar mujeres y hombres.

El trabajo es el medio imprescindible de realización de la propia vocación, el reconocimiento de la sagrada dignidad de las personas, la construcción de la vida social y política. Si falta el trabajo, la dignidad humana está herida. Hoy la dignidad de la mujer trabajadora sigue estando herida:

• Porque sigue cobrando menos por igual trabajo que los hombres: un 8,9% inferior en menores de 25 años y hasta un 25,9% menos entre 55 y 64 años.
• Porque hay más mujeres en paro que hombres (según EPA 2015, 2.391.900 son mujeres desempleadas y 2.387.600 hombres).
• Porque en torno al 80% del total de la población activa femenina que es asalariada trabaja a tiempo parcial.
• Porque la violencia de género está lejos de desaparecer: 11 mujeres asesinadas en lo que va de año, son la punta del iceberg de este enorme problema social.
• Porque los mensajes que desde los medios de comunicación, el arte y la cultura se emiten, perpetúan los roles tradicionales de desigualdad.

Desde la JOC y la HOAC queremos denunciar las causas estructurales que dan lugar a estas situaciones. Identificamos como las principales:

• Un sistema económico en el que prima el crecimiento del capital y el beneficio sobre cualquier otro criterio que tenga en cuenta la dignidad de las personas, el bienestar de mujeres y hombres, familias y pueblos.
• El déficit democrático existente, las políticas neoliberales impuestas por los organismos internacionales que, exigiendo recortes presupuestarios de los servicios públicos y de las prestaciones sociales han producido un empobrecimiento de la población especialmente de las mujeres.
• La precariedad del trabajo y la de las condiciones de vida de las personas, en especial de las mujeres: salario, derechos y conciliación. La inseguridad pone en serio riesgo el derecho a la maternidad y al cuidado de la vida.
• La orientación mercantilista e inmoral que se está dando al trabajo humano, está produciendo la ruptura de los tiempos de vida (personal, familiar, social…) lo que dificulta gravemente la vivencia y realización de los derechos de las personas y dificultando el desarrollo de su humanidad.
• En nuestra sociedad los trabajos de cuidados recaen principalmente en las mujeres, dificultando y precarizando el acceso al empleo de las mujeres.

Esto se produce en un contexto global en el que el papel de la mujer en la sociedad y en el ámbito del trabajo, la familia y la política tiene dificultades de acceso a la igualdad de oportunidades.

Por todo esto, la HOAC y la JOC proponemos un cambio desde la raíz y a todos los niveles:

• Un cambio de paradigma cultural, educativo, social, político y económico que ponga en el centro el cuidado de la vida de las personas, especialmente de los que más sufren las consecuencias de este sistema.
• Un cambio en la aplicación de las políticas de igualdad que permita el justo reconocimiento social de la mujer y produzca un cambio de valores y parámetros que supere la visión del trabajo como mero factor productivo, favoreciendo su empoderamiento y protagonismo en la sociedad.
• Una orientación del trabajo humano que respete la inalienable dignidad del ser humano y el derecho a realizar la propia vocación, y un trabajo decente que posibilite la conciliación de la vida laboral y familiar de las personas
• El cumplimiento, por las empresas, de las normas legales sobre duración de la jornada laboral y horas extraordinarias, los períodos mínimos de descanso entre dos jornadas de trabajo.
• Una mayor implicación en el cambio de paradigma político, económico, social y cultural que haga posible el cuidado de la vida, y un acompañamiento de las mujeres trabajadoras que sufren.

Como Iglesia en el mundo del trabajo, nos sentimos llamados y llamadas a celebrar, reivindicar, reconocer, animar y acompañar este 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora.

«Por eso trabajadora, mujer, joven, soñadora, te escribo para romper con esta situación. Para que con nuestra fuerza nos hagamos oír y gritemos ¡Basta ya! ¡Esto no es normal! Por eso todos los días son 8 de marzo, ¡levántate y lucha conmigo! Sigamos aportando esperanza junto a todas las mujeres» (Alba).

Véase: http://www.hoac.es/2016/03/04/8m2016-trabajando-por-la-igualdad-aportando-esperanza/

 

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JOC: La Juventud Obrera Cristiana denuncia la inestabilidad vital que sufren los jóvenes

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La Juventud Obrera Cristiana (JOC) empezamos hace un año la Campaña “LUCHEMOS EL
PRESENTE PARA GANAR EL FUTURO”. Esta campaña surge como resultado de una reflexión de
todo el movimiento sobre la realidad de las/os jóvenes, contemplando nuestras vidas y las vidas de
aquellas/os jóvenes que nos rodean. Con ella pretendemos analizar la realidad juvenil, descubrir los
sentimientos que nos provoca como jóvenes, no normalizar situaciones de precariedad, poner
acento en lo colectivo como alternativa y camino de resistencia, todo ello desde una mirada creyente
y esperanzada con la que transformemos esa realidad injusta.

Constatamos que la realidad nos impide tener un proyecto de vida estable en el presente, y nos
hace difícil soñar con un futuro. Nos encontramos sin presente, y también sin futuro; es la hora de
luchar. Como Jóvenes Obreros y Cristianos sentimos que nuestro compromiso es actuar sobre
aquellas injusticias que nos oprimen, que nos precarizan, que rompen nuestras perspectivas de
futuro imposibilitándonos desarrollar nuestro proyecto de persona.

Durante todo este curso las/os militantes de la JOC, desde nuestras federaciones y zonas repartidas
por el país nos hemos puesto en acción. Diferentes medios y actividades que nos han hecho
acercarnos a las/os jóvenes y conocer qué vivencia y sentimientos provoca esta realidad.

Durante la etapa del VER hemos constatado que:

  • Las/os jóvenes nos encontramos perdidas/os ante tanta incertidumbre. Nos cuesta
    encontrar un camino de luz dentro de toda esta dura realidad. Encontramos una grave
    inestabilidad vital, tanto en nosotras/os como en las/os jóvenes que nos rodean.
  • Las reformas educativas excluyen a las/os jóvenes del mundo obrero al acceso de
    estudiar. Las subidas de tasas y eliminación de becas provocan que sólo la élite pueda
    formarse y desarrollarse.
  • No encontramos un ocio realmente alternativo al basado en el consumo, sea éste
    material o de experiencias. Existen pocos espacios públicos adaptados a las necesidades
    lúdicas de las/os jóvenes (juegos, música, pintura, cultura, baile, lectura…).
  • Toda esta lucha por sobrevivir basada en la competitividad está potenciando de forma
    directa la violencia simbólica: homofobia y racismo en el instituto o la universidad, en el
    trabajo, a la hora del reparto de los recursos de servicios sociales; machismo en casa, en
    las aulas, en la pareja…
  • El trabajo no es un derecho, es un privilegio precarizado. Como dice el Papa Francisco,
    “Sois una generación que no tiene la experiencia de la dignidad generada por el trabajo”.
    Encontramos trabajos precarios, temporales, no acordes a la formación y capacidades
    desarrolladas de la persona. La ausencia del trabajo provoca desestabilidad en las/os
    jóvenes.
  • Muchos jóvenes nos sentimos forzados a emigrar de nuestra tierra, a otra ciudad o a otro
    país. Nos sentimos obligados a aceptar cualquier trabajo, cualquier condición a costa de estar lejos de nuestra familia, amigos, pareja.
  • Nuestro acceso a la vivienda es tardío o imposible, con lo que todo se retrasa: la emancipación, ser autónomas/os en nuestras vidas, vivir en pareja, formar una familia. Como consecuencia, sentimos que nuestros procesos vitales se rompen.
  • Esta dura realidad nos va anulando, anula nuestra capacidad de pensar, reflexionar, cuestionar, identificar a los verdaderos responsables de esta situación, nos sentimos impotentes, inmóviles, indefensas/os ante este sistema atroz.
  • Estos últimos cuatro años han sido los más duros respecto a pérdida de derechos sociales, siendo las y los jóvenes de los colectivos más vulnerables. Hemos descubierto realidades realmente dramáticas y desesperantes, de familias rotas, hundidas ante tanta deshumanización.

Sin embargo esta situación no nos bloquea. “Nos vemos atribulados en todo, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos.” (Corintios 2,4, 8-10) En este momento nos reafirmamos en nuestras convicciones más profundas como cristianos que creen en la trasformación de la realidad. La JOC nos situamos a lado del necesitado, del excluido, del humillado, del joven empobrecido o precarizado y manifestamos la necesidad de dar respuestas colectivas.

A partir de este momento comenzamos la 2º etapa, el JUZGAR, en la que reflexionaremos sobre cómo dar respuesta a estas realidades desde el Evangelio y desde nuestra condición de jóvenes trabajadores para después pasar a la acción y trasformar una realidad que nos parece imposible. En este camino, hemos conocido a muchas personas, hemos intercambiado palabras de apoyo, nos hemos dejado tocar por la vida, hemos aprendido en definitiva que en los tiempos en los que la tristeza es un mandato imperativo, la alegría de encontrarnos es la más bonita forma de desobediencia.

Por ello nos reafirmamos en la necesidad de que como jóvenes LUCHEMOS EL PRESENTE, PARA GANAR EL FUTURO.”

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HOAC y JOC: Comunicado 1 de mayo de 2015 • Día internacional del trabajo

En twitter #1mayoTrabajoDigno

Celebramos un año más el 1º de mayo, día festivo y reivindicativo para el movimiento obrero en todo el mundo, y día también de celebración en nuestra Iglesia, fiesta de San José Obrero, trabajador que nos mostró la dignidad de ser un obrero, herencia que compartió con el propio Jesús.

Para la Juventud Obrera Cristiana (JOC) y la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), movimientos de militantes obreros cristianos, este día es especial por doble motivo. Como trabajadores, porque lo celebramos codo con codo con nuestros hermanospara que se realice de una vez la dignidad que no vemos reconocida, y como cristianos, porque en Jesús obrero tenemos el mejor fundamento de poder conseguir la utopía que anhelamos: una sociedad de hermanos donde todos y todas podamos tener un trabajo digno que nos permita nuestro sostenimiento y el de nuestras familias, nuestra realización personal y nuestra contribución a esa sociedad mejor (CV, 63).

Celebramos este 1º de mayo MIRANDO AL PASADO. Esta fiesta nació a finales del siglo XIX, en París. Se concibió como jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a aquellas y aquellos que murieron por reivindicar los tres 8 –8 horas de trabajo, 8 de descanso y 8 para la relación social– y marcó un punto de inflexión en el movimiento obrero mundial, de manera que el 1 de mayo quedó consagrado como día para manifestar la inalienable dignidad del trabajador frente al capital. Hoy nos seguimos preguntando ¿cuántas movilizaciones seguirán siendo necesarias para que se acaben aceptando las más justas reivindicaciones del mundo del trabajo? ¿Cuántas más para que recobremos la conciencia de la dignidad de las personas como lo más sagrado?

La Iglesia hemos ido acompañando a lo largo de la historia los procesos de cambio, intentando iluminar desde la fe los acontecimientos y la realidad social cambiante. Quizá muchas veces con nuestras sombras, en forma de tibieza, de confusión o de diagnósticos equivocados. A la vez también, con indiscutibles llamadas y manifestaciones en defensa de la dignidad de las personas: “Cuando la vida social –también el trabajo- pone en el centro al dinero, y no a la persona, negamos la primacía del ser humano sobre las cosas, negamos la primacía de Dios” (EG 55).

Hoy nos encontramos con graves situaciones de desempleo, desigualdad, pobreza y precariedad, en todo el mundo. Son signo y consecuencia de una forma de hacer y funcionar en la que la lógica prevalente es la del dinero, no la de procurar garantizar el bien-ser o bien-vivir de todas las personas.

El último informe Foessa indica cómo la crisis está causando un riesgo de falta de cohesión social en España que se ha fundamentado en estos últimos años en el incremento de la desigualdad, el aumento del desempleo, el descenso de los sistemas de protección social, el desgaste de los mecanismos de protección familiar, las desigualdades territoriales y las dificultades recaudatorias, debidas a la economía sumergida y el fraude fiscal.

Cuando observamos esta realidad, no podemos olvidar, como dice el Papa Francisco, que“el desempleo es consecuencia de un sistema globalizado en el cual el dinero es el ídolo y el único que manda”, o que “se descarta a los jóvenes y a los ancianos”.

No vivimos tiempos de recuperación laboral y social en nuestro país cuando:

■ Hay más de 12 millones de pobres, mientras que la riqueza de los más ricos sigue aumentando.
■ Persisten tasas desempleo superiores al 23%, y la precariedad laboral es cada vez mayor.
■ El 90% de los empleos creados en los últimos años son temporales, y muchos a tiempo parcial
■ Los trabajadores pobres superan ya el 12%.
■ En 1.700.000 familias, ninguno de su miembros tiene empleo y más de 700.000 no tienen ningún ingreso.
■ Más de la mitad de los desempleados (55,71%) ya no cobra ningún tipo de prestación.
■ Los desahucios siguen siendo una lacra para tantas familias arruinadas. Según el INE, fueron 184 al día en 2013, y se incrementaron un 7,8% en 2014.
■ La mitad de los y las jóvenes están en desempleo, muchos abocados a la emigración forzosa, ocupando puestos de cualificación inferior a su nivel de estudios…
■ Las personas inmigrantes engrosan la bolsa de la economía sumergida y tienen los peores salarios.
■ La brecha salarial entre ambos sexos sigue aumentando, (…)

Esta situación, estos datos, son fuente de indignación y de dolor. También son una llamada a nuestra conciencia. No se puede construir un mundo que camine hacia la igualdad y la justicia desde las premisas sobre las que funciona nuestra economía nacional e internacional, nuestras relaciones laborales, nuestro funcionamiento social. No hay remedio si no empezamos a poner a las personas y a las familias, especialmente a las más empobrecidas y castigadas, en el centro. Por eso queremos LUCHAR EL PRESENTE, tratando de ser alza-voz del sufrimiento y las esperanzas de tantas personas trabajadoras y sus familias “He oído el clamor de mi pueblo” (Ex 6,5)

En el mundo obrero y del trabajo necesitamos que se promuevan políticas:

■ que recuperen el sentido humano del trabajo,
■ que promuevan trabajo digno,
■ que pongan sus objetivos en erradicar la pobreza y la desigualdad,
■ que fomenten una verdadera participación ciudadana,
■ que defiendan los derechos sociales como un deber de justicia,
■ que defiendan la vida en todas sus etapas.

Ante esta situación recordamos las recientes palabras del Papa Francisco: “No es suficiente con que los pobres recojan migajas que caen de la mesa de los ricos, hay bienes básicos como la tierra, el trabajo y la casa, además de servicios públicos como salud, educación, seguridad o medio ambiente, de los que ningún ser humano debería quedar excluido (…). Mientras no se logre una distribución equitativa de la riqueza, no se lograrán resolver los males de la humanidad”. (Acto inaugural de la VII Cumbre de las Américas).

Y como seguidores de Jesús de Nazaret en su Iglesia y como testigos de la resurrección,anunciamos la esperanza como programa de acción. Esperanza que nos ayude a cambiar la manera de sentir, pensar y actuar, superando los viejos planteamientos capitalistas del beneficio como único motor posible de la historia, para ir alumbrando yCONSTRUYENDO EL FUTURO, como ya ocurre en muchas partes, alternativas que vayan generando una nueva realidad desde la dignidad y la fraternidad donde la persona sea lo primero.

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