FORO DE LAICOS

Justicia y Paz:Proteger los derechos de las víctimas de trata de seres humanos

En 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 30 de julio como el Día Mundial contra la Trata. Según su comunicado, un día necesario para «concienciar sobre la situación de las víctimas del tráfico humano y para promocionar y proteger sus derechos».

Según la Organización Internacional de Trabajo hay 21 millones de personas víctimas del trabajo forzoso en el mundo. Casi 5 millones de ellas, víctimas de trata con fines de explotación sexual.

La trata de seres humanos es la expresión cruel y moderna de la esclavitud y una de las peores violaciones posibles de los derechos humanos. Todos los países están afectados por la trata, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas. No podemos cerrar los ojos ante
una realidad que mueve miles de millones de euros en forma de negocio (delito) muy lucrativo en el que están implicadas muchas más personas de lo que creemos bajo una apariencia de normalidad.

La trata es una realidad invisible pero entra en nuestra vida cotidiana. Detrás de las personas que piden una limosna en el supermercado de nuestro barrio, hay un posible caso de trata. Detrás del mundo oculto y ocultado de la prostitución hay mujeres que son explotadas. Detrás de la ropa que llevamos, o la fruta o verdura que comemos, puede haber sufrimiento de personas que, víctimas de la cultura del descarte a la que alude el papa Francisco, son explotadas por interés económico; personas consideradas como mercancía, como instrumento de enriquecimiento.

Se ha avanzado mucho en los últimos años para perseguir el delito. Los casos de trata con fines de explotación sexual, especialmente, han recibido más visibilidad, pero no podemos olvidar y pasar por alto otras formas de trata como son la mendicidad, los matrimonios forzados, la explotación laboral o el tráfico de órganos. En España todavía no existe una ley integral que aborde todas estas formas de trata, una condición que permitiría una coordinación de manera efectiva para luchar contra la trata, identificar y proteger las víctimas y asegurar sus derechos humanos.

Como entidades de Iglesia denunciamos políticas que aumentan la vulnerabilidad de las personas y el riesgo de ser sometidas a trata, algo que estamos comprobando en las actuales políticas migratorias. Políticas que fracasan al poner en peligro a las personas, empujándolas
a manos de redes de traficantes y tratantes por la falta de vías legales para conseguir un destino mejor. Cada persona tiene el derecho a buscarse una vida digna para sí misma, para sus hijos e hijas, para su familia. No podemos crear un mundo de diferentes velocidades y después simplemente paliar el sufrimiento de las personas en nuestros recursos de atención, cuando ese sufrimiento podría haber sido evitado.

Como entidades de Iglesia, respaldadas en nuestras acciones por la Sección de Trata de la Conferencia Episcopal Española, pedimos que se ponga siempre el interés de las víctimas en el centro, estén o no identificadas como tales, asegurando sus derechos en todas las fases de la lucha contra la trata. Pedimos evitar la revictimización, habilitando mecanismos para que la investigación de los delitos no implique más sufrimiento para las personas.

A la comunidad cristiana apelamos para que no cerremos los ojos ante esta forma tan grave de moderna esclavitud: “¿Dónde está tu hermano? ¿Dónde está tu hermano esclavo?” (Gn. 4,9)

Extraído de: http://www.juspax-es.org/news/proteger-los-derechos-de-las-victimas-de-trata-de-seres-humanos/

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Acogida a los refugiados

Madrid, 8 de septiembre de 2015.- En una reunión celebrada ayer en Madrid, Cáritas Española, la Comisión Episcopal de Migraciones, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz han acordado desarrollar una estrategia estatal conjunta como entidades de acción social de la Iglesia católica en España para organizar una respuesta generosa y coordinada al llamamiento que el Papa Francisco ha dirigido este domingo a las “parroquias, las comunidades religiosas, los monasterios y los santuarios de toda Europa” para acoger a los refugiados.

Propuesta conjunta de acogida

En ese encuentro, las entidades de iglesia han acordado ir de la mano en cada una de las respuestas que se vayan articulando para organizar la acogida en el marco del compromiso de protección internacional que asuma finalmente el Estado español. Para ello, se ha decidido poner a punto una propuesta conjunta cuando el proceso de acogida de refugiados en nuestro país esté definido en el seno de la Unión Europea. Esta propuesta tomará en consideración los generosos ofrecimientos que desde las distintas Diócesis, Parroquias, congregaciones religiosas y comunidades están llegando a cada una de nuestras entidades. Invitamos, en este sentido, a que en los diferentes espacios de la Iglesia se participe en este proceso de acogida a los refugiados de forma tranquila para garantizar una respuesta coordinada y común.

Nuestras entidades cuentan con una larga experiencia de trabajo sobre la realidad de la migración y el refugio, tanto en las regiones de origen como en los países de tránsito y de acogida. Conocemos tanto sus causas como las necesidades de acompañamiento y protección de cada una de las personas que abandonan sus hogares en busca de justicia, libertad y dignidad.

Cáritas Española, Comisión Episcopal de Migraciones, CONFER, Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz seremos generosos en la respuesta fraterna que articulemos a nivel estatal. Como entidades de Iglesia ofrecemos nuestra colaboración a los poderes públicos en aquellos aspectos de la acogida y el acompañamiento a los refugiados donde el Estado, como máximo garante de la protección de estas personas, no pueda asumir. Una vez definido cuál va a ser el itinerario de colaboración podremos concretar, con la mayor urgencia posible, el plan de actuación común que como Iglesia deberemos desarrollar a medio y largo plazo en cada uno de los ámbitos diocesanos.

No es sólo una crisis de refugiados

Como hemos señalado en nuestra nota de prensa del pasado 2 de septiembre, no estamos sólo ante una crisis humana, sino ante la evidencia de un fracaso absoluto de las políticas europeas de migración y de cooperación, que han estado más preocupadas en cerrar las fronteras a cualquier precio antes que ocuparse de la desesperada situación de miles de seres humanos o de la obligada protección de sus derechos humanos.

No se trata únicamente de una crisis de refugiados. Y no podemos ni debemos quedarnos sólo en una respuesta de emergencia a todas esas personas que, efectivamente, necesitan de nuestra protección.

Nos preocupa, en ese sentido, el riesgo para la convivencia que supone la consolidación del mensaje que se escucha estos días de “refugiados sí, migrantes no”. Debemos ser capaces de romper ese mensaje, trasladando a toda la opinión pública y a nuestros espacios y comunidades eclesiales la complejidad de las causas comunes que motivan la movilidad humana, ya se trata de refugio o de migración, como ámbitos inseparables e íntimamente relacionados. Urge, por ello, recordar la inspiración evangélica de nuestro compromiso, que ante la pregunta «Señor, ¿cuándo te vimos forastero, y te acogimos?», Dios Padre nos responde: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25,31-46).
Contactos

Contactos para MCS

Cáritas: Angel Arriví comunicacion.ssgg@caritas.es (91.444.10.16 – 619.04.53.81)

CONFER: Eduardo García mcs@confer.es (651.58.96.18)

Justicia y Paz: Emilio Gómez Ciriano (610.78.20.69)

Sector Social Compañía de Jesús: Elena Rodríguez-Avial prensa@jesuitas.es (653 86 28 10)

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Ayuda a Cáritas en Nepal

Cáritas. 28 de abril de 2015.- Una auténtica ciudad bajo las lonas, en la que se buscan cobijo temporal decenas de miles de personas, ha surgido en las calles de Katmandú tras el devastador terremoto del pasado fin de semana. Esta sigue siendo una de las máximas prioridades 72 horas después del desastre, a las que Cáritas Nepal y el personal de la red internacional presente en el país sigue dando respuesta urgente

Además del reparto de lonas a los afectados, los equipos de Cáritas siguen proporcionando ayuda de emergencia. “Estamos distribuyendo las cosas más indispensables: toldos, carpas y alimentos. Y las necesidades de la gente aumentan, porque ya es el tercer día después del terremoto”, explica el director de la Cáritas Nepalí, el jesuita Pius Perumana.

“Espero volver a nuestra casa pronto, pero no estoy segura debido a las réplicas”, afirma por su parte Renuka Magdalena Thakuri, de 54 años, que ha buscado refugio con otras 200 personas en la iglesia de la Asunción de Katmandú. “Aquí nos sentimos a salvo y estamos agradecidos a Caritas Nepal por habernos proporcionado la tienda. Tenemos comida y agua, pero los mercados y las tiendas están cerrados”, añade.

“Lo que he visto es un montón de destrucción. Muchos edificios se han derrumbado y agrietado. He visto varios cuerpos sin vida en la calle. Hay personas que están aún atrapadas en los edificios y no sabemos si están muertas o vivas”, afirma dijo el padre Perumana. “No sabemos cuál es la situación real en muchas zonas, porque hay grandes edificios que se han colapsado”, explica el director de Cáritas Nepal.

Compra de material de socorro

La red Cáritas Internationalis ha empezado a comprar materiales de socorro en la región para responder a las necesidades de los damnificados. Asimismo, la Cáritas Norteamericana (Catholic Relief Services, CRS) está enviando desde el norte de la India suministros de emergencia para apoyar las operaciones de ayuda de la red Cáritas en Nepal.

Aparte de Katmandú, los distritos de Bhaktapur, Lalitpur, Raswa, Kavre, Dolakha, Gorkha, Ramechap, Nuwarkot, Sindupalchok, Dhading, Makawanpur y Sindhuli se han visto seriamente afectados. Se estima que decenas de miles de familias necesitan refugio temporal inmediato, así como agua, alimentos y productos de saneamiento e higiene.

Escenas desgarradoras

Lilian Chan, periodista de Caritas Australia que estaba trabajando en Katmandú en el momento del terremoto y que sigue en el país ha descrito el escenario del desastre como “desgarrador”. “Edificios que sólo había visto por primera vez apenas unos días antes, han quedado reducidos a un montón de escombros. Tres días después del terremoto, muchas personas en Katmandú siguen durmiendo en la calle o en espacios públicos abiertos”, describe.

Para esta periodista australiana, “es una oportunidad poder trabajar junto a nuestros socios en Nepal y visitar a las comunidades afectadas. Estoy abrumada y conmovida por la generosidad de la gente, el ingenio y la resiliencia”. Con el apoyo de las oraciones y la ayuda que fluye de toda la red internacional de Cáritas, estas personas se verán respaldadas por estos actos de solidaridad mientras trabajan para reconstruir un futuro mejor”, concluye.

Cáritas Española continúa en contacto permanente con la Cáritas Nepalí y con Cáritas Internationalis para monitorizar la respuesta a la emergencia. Se espera que en el plazo de 48 horas pueda estar ya preparado desde Katmandú el llamamiento de emergencia a toda la red Cáritas, lo que permitirá definir tanto las necesidades presupuestarias como las prioridades y los distintos ámbitos de respuesta en los que podrá participar cada Cáritas nacional a las distintas fases de la operación humanitaria.

 

Campaña «CÁRITAS CON NEPAL»
Teléfono de donaciones: 900.33.99.99
http://www.caritas.es
SANTANDER IBAN  ES66 0049 1892 6322 1328 4363
BANKIA IBAN  ES02 2038 1010 6260 0067 5815
BBVA IBAN  ES15 0182 2370 41 020157 0922
LA CAIXA IBAN  ES78 2100 5731 7702 0018 3406
POPULAR IBAN ES84 0075 0001 8306 0735 0683
Y EN LAS CUENTAS DE LAS CÁRITAS DIOCESANAS

Extraido de: http://www.caritas.es/noticias_tags_noticiaInfo.aspx?Id=8232

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Nota de prensa conjunta de las entidades católicas de la Iglesia de España y Marruecos que trabajan con migrantes

Madrid, 13 de febrero de 2015.- Las organizaciones de la Iglesia católica en España y en Marruecos involucradas en la acogida, acompañamiento y defensa de los derechos y la dignidad de los personas migrantes queremos expresar una vez más nuestra grave preocupación y dolor ante los lamentables sucesos que se agolpan en los últimos días, donde son de nuevo triste motivo de actualidad informativa la muerte y el sufrimiento de miles de hombres y mujeres que huyen de las guerras, el hambre y la pobreza de sus países de origen.

A todos ellos les transmitimos nuestra solidaridad y cercanía fraterna.

No queremos acostumbrarnos a la repetición de sucesos como estos, que nos hablan de historias de desesperación encarnadas en personas que, por falta de medios en las unidades de socorro, mueren ateridas de frío tras ser rescatados; de desalojos violentos de cientos de subsaharianos en los montes próximos a Melilla para ser objeto de traslados forzosos y abandonados luego a su suerte; de prácticas ilegales en las fronteras, que lesionan derechos y que son cuestionadas por instancias de la Unión Europea; de la escasa voluntad política por esclarecer sucesos, como el caso de El Tarajal, en los que han perdido su vida seres humanos que escapaban de la violencia o las condiciones de miseria; y de la puesta en práctica de extrañas figuras jurídicas que intentan defender expulsiones injustificables, como la disposición adicional introducida en el Proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana que pretende legalizar las expulsiones sumarias.

En este sentido, los obispos españoles, en su mensaje para la Jornada Mundial de Migraciones de este año señalan: “Nos adherimos a la denuncia contra cualquier actuación en que no se tengan en cuenta los derechos humanos. Pedimos que se cumplan los tratados internacionales y se verifique, al menos, si las personas pudieran ser acreedoras del asilo político, ser víctimas de la ´trata´ o necesitadas de asistencia sanitaria urgente”.

Y como no queremos acostumbrarnos a esta indigna respuesta que desde el Norte nuestros Estados vienen dando al drama y las injusticias que provocan el éxodo de todas estas personas del Sur, una vez más levantamos nuestras voces para lanzar un grito urgente a nuestras comunidades cristianas y a toda la sociedad para que no nos habituemos a asumir esa realidad como algo inevitable.

Nos sentimos interpelados a insistir en la denuncia de Francisco sobre la “globalización de la indiferencia”, porque estamos convencidos de que ninguna gestión de las fronteras nacionales puede justificar el desprecio hacia la dignidad de la personas. “Que a nadie le falte el socorro necesario”, ha afirmado el Papa estos días, tras la muerte en aguas del Mediterráneo de más de 200 personas que intentaban atravesar el Canal de Sicilia.

Queremos alertar a toda la ciudadanía, y especialmente a la comunidad cristiana, para que, a la luz de estos hechos, nos preguntemos por la fidelidad a nuestros valores más profundos y a recordar que quienes vemos en las noticias son hermanos nuestros: hombres y mujeres, padres y madres de familia, jóvenes estudiantes, menores incluso. No podemos ignorar que el dolor que vemos lo provocan en gran medida la pobreza y el mundo injusto que tenemos, y las decisiones que se toman, en el marco de unas políticas migratorias que olvidan la dignidad humana, tanto en los ámbitos nacional y europeo como en países de tránsito con quienes presumimos de mantener unas estrechas relaciones de hermandad y cooperación.

Estamos firmemente convencidos en que todo este sufrimiento es evitable. Por ello, exigimos a los responsables de la toma de decisiones ejecutivas, legislativas y judiciales la debida coherencia y respeto con los derechos humanos y con la más elemental dignidad que merece toda persona.

Y como no queremos acostumbrarnos, no podemos permanecer indiferentes ante la indignidad que supone este goteo incesante de dolor e injusticia. Alentamos a todos a sumarse a esta actitud de indignación cívica y a seguir manteniendo viva la llama de la acogida y la hospitalidad para todos esos hermanos y hermanas que huyen en busca de un mejor futuro, y que nos preguntan “¿qué has hecho con tu hermano?”.

Extraído de: http://www.juspax-es.org/products/nota-de-prensa-conjunta-no-queremos-acostumbrarnos-/

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MENSAJE CONJUNTO DE CÁRITAS, CONFER, JUSTICIA Y PAZ, MANOS UNIDAS Y REDES CON MOTIVO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA SOLIDARIDAD HUMANA

Estas organizaciones, integradas en la iniciativa “Enlázate por la Justicia”, denuncian
el modelo de desarrollo y la cultura del descarte que provoca una desigualdad creciente

 En este tiempo litúrgico del Adviento y con motivo de la celebración, el 20 de diciembre, del Día Internacional de la Solidaridad Humana, queremos compartir con las comunidades cristianas y con toda la sociedad el deseo de “anunciar la buena noticia a los que sufren, proclamar la liberación a los cautivos y a los prisioneros la libertad, y proclamar el año de gracia del Señor” (Isaías, 61, I-2ª, 10-11).

Las organizaciones que desde 2013 sumamos nuestros esfuerzos en el marco de la iniciativa Enlázate por la Justicia (Cáritas, Confer, Justicia y Paz, Manos Unidas y REDES) para dar cuenta y razón de nuestra visión fraterna de la cooperación al desarrollo desde un Cristo comprometido con los pobres, y movilizar a todos en la defensa de la justicia global, los derechos humanos y la dignidad de las personas más vulnerables, dirigimos nuestra mirada sobre la escandalosa realidad de desigualdad y pobreza que sigue afectando a los numerosos países y regiones de todo el mundo donde estamos presentes.

A la puertas de la Navidad y ante el inicio de un nuevo año, llamamos la atención sobre el significado decisivo que 2015 tiene para todos nosotros.

En primer lugar, se cumplirán dos décadas desde que la sociedad española empezara a exigir la inversión del 0,7% del Producto Interior Bruto (PIB) en programas de ayuda al desarrollo, un objetivo que si entonces aún era viable, hoy se dedica tan solo un 0,16% y es víctima del brutal desplome presupuestario que afecta a la cooperación internacional de nuestro país,  sin parangón en ningún otro país donante.

Y, segundo, en 2015 expira el plazo que las naciones miembros de la ONU acordaron en el año 2000 para alcanzar los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM): erradicar la pobreza extrema y el hambre; lograr la enseñanza primaria universal; promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer; reducir la mortalidad infantil; mejorar la salud materna; combatir el VIH/sida, la malaria y otras enfermedades; garantizar la sostenibilidad del medio; y fomentar una alianza mundial para el desarrollo.

Nuestras entidades y comunidades de Iglesia han aportado toda su rica experiencia, recursos y capacidades para progresar en ese compromiso. Y aunque ha habido algunos avances, son todavía legión los hermanos nuestros que siguen al margen de esos Objetivos. Es más, en los últimos años se ha consolidado un modelo global de desarrollo que genera lo que el Papa Francisco define como “cultura del descarte”, que expulsa a miles de millones de seres humanos hacia unas condiciones de desigualdad creciente y de negación de derechos sociales básicos. Mientras, quienes más tienen siguen acumulando cada vez más riqueza, y la exhiben.

Desde nuestra identidad cristiana y como miembros de una Iglesia que “guiada por el Evangelio de la misericordia y por el amor al hombre, escucha el clamor por la justicia y quiere responder a él con todas sus fuerzas” (Evangelii gaudium, 188), queremos compartir con nuestros hermanos, miembros de una sola familia humana, nuestra respuesta renovada a la pregunta que Dios Padre nos lanza: “¿Dónde está tu hermano?” (Gen, 3:9).

Os proponemos, para ello, seguir compartiendo la tarea inaplazable de acompañar a los más vulnerables, a todos esos hermanos descartados en la carrera del desarrollo que van a quedar de nuevo al margen de los objetivos de crecimiento identificados en la agenda con la que la comunidad internacional prepara el post-2015.

Os convocamos también a participar en una tarea colectiva de responsabilidad para seguir denunciando las condiciones de desigualdad e injusticia que afectan a las personas que acompañamos, y a combatir un modelo deshumanizado de economía basada en la exclusión y el máximo beneficio, donde los niños, los ancianos, las mujeres, los migrantes, los enfermos, y las minorías étnicas o religiosas quedan abandonadas a su suerte.

Os animamos a actuar dentro de vuestros espacios vitales y comunitarios para transformar esta realidad dominada por el consumo, la acumulación de bienes y el individualismo mediante un cambio de estilos de vida que los haga más austeros, y más abiertos a la solidaridad y la fraternidad con los derechos y la dignidad de los empobrecidos.

Y os proponemos seguir trabajando de manera activa durante 2015 en todos los ámbitos públicos de participación para reclamar a los responsables políticos y agentes sociales -nacionales e internacionales- una gestión austera, transparente, eficaz y valiente a favor de las auténticas prioridades de un proyecto de desarrollo social realmente humano: la lucha contra la desigualdad y la injusticia, y la promoción y protección de los derechos humanos de los más vulnerables.

Por todo lo anterior, es nuestro deber exigir a las Administraciones Públicas que cumplan con lo comprometido en el Pacto de Estado, firmado por todos los partidos políticos en diciembre de 2007, y recuperen la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) que ha sido desmantelada como política pública y representa niveles de solidaridad inferiores a los que había hace 20 años.

Renovamos nuestra apuesta por una nueva narrativa de desarrollo escrita desde la reciprocidad y corresponsabilidad, en la que los empobrecidos sean los protagonistas. Y recordamos que todos somos una sola familia humana: nuestros rostros reflejan la diversidad del mundo, pero también una idéntica esperanza en el futuro y una sólida firmeza en la defensa de nuestra dignidad y la de nuestras familias.

Firmado:

Rafael del Río, presidente de Cáritas Española
Luis Angel de las Heras, cmf, presidente de CONFER
Eduard Ibáñez, presidente de Justicia y Paz
Soledad Suárez, presidenta de Manos Unidas
Javier Sánchez, coordinador de Redes

Extraído de: http://www.juspax-es.org/news/mensaje-con-motivo-del-dia-internacional-de-la-solidaridad-humana/

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Justicia y Paz: Solicitamos la retirada inmediata de la disposición sobre las expulsiones sumarias.

Reunidos en Málaga representantes de instituciones eclesiales que trabajan “in situ” a uno y otro lado de la frontera sur para abordar coordinadamente distintos temas que afectan a las personas migrantes, y siendo testigos del sufrimiento diario que las vallas provocan, Cáritas Española, CONFER, Secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones y Justicia y Paz queremos solicitar la retirada inmediata de la disposición sobre las expulsiones sumarias.

La Comisión de Interior del Congreso de los Diputados aprobó el pasado 25 de noviembre el Dictamen sobre el Proyecto de Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana, en el que se recoge una modificación a la Ley Orgánica de Extranjería que pretende legitimar las expulsiones sumarias en la frontera de Ceuta y Melilla.

A nuestra preocupación por un proyecto de Ley que criminaliza la pobreza y la movilización social, se suma la consternación por la naturaleza de una enmienda que ha sido introducida a última hora por el Grupo Parlamentario Popular del Congreso.

Además de compartir las reflexiones de instituciones como el Consejo General de la Abogacía y la inquietud expresada por numerosas entidades y plataformas ante la aprobación del citado Dictamen, queremos hacer público nuestro enérgico rechazo a la modificación que se contempla en el mismo porque entendemos que viola derechos humanos, da cobertura legal a una práctica ilegal que se viene constatando desde hace tiempo y no va a aportar soluciones a ninguna de las causas por las que las personas migrantes abandonan sus países de origen para, tras un arduo camino, llegar ante las fronteras de Ceuta y Melilla. En definitiva, sólo se logrará incrementar el sufrimiento de las personas y no se reducirán las llegadas.

Recordamos que La Ley Orgánica de Extranjería ya cuenta con procedimientos legales para abordar los casos de entradas irregulares en España por puestos no habilitados y que conllevan una serie de garantías para las personas migrantes, como son la asistencia letrada y el derecho a intérprete. Además, aunque insuficiente, existe la posibilidad de solicitar asilo y refugio, e identificar potenciales víctimas de trata y otros perfiles vulnerables.

Es necesario señalar que las expulsiones sumarias vulneran lo dispuesto por los artículos 12 y 13 de la Directiva europea 2008/115/CE y el artículo 13 del Código de Fronteras Schengen, que establecen como garantías procedimentales en todo procedimiento de retorno la obligatoriedad de una resolución motivada para la denegación de entrada, en la que se indiquen los motivos exactos de la misma, así como el derecho a recurrir dicha resolución de forma informada y asesorada. Es más, esas expulsiones podrían ser constitutivas de una violación del artículo 6 del Carta Europea de Derechos Fundamentales (CEDH) que contempla el derecho a un proceso equitativo.

Por otra parte, ese Dictamen pone en riesgo la protección internacional, lo que vulnera la Convención de Ginebra de 1951 y el artículo 18 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE. Junto a ello, el artículo 6 de la Directiva 2013/32/UE obliga a los Estados Miembros a garantizar el acceso a la protección no sólo en el territorio nacional sino también en las fronteras y aguas territoriales.

Llamamos también la atención sobre la violación que supone del principio de “non refoulement” (no devolución) recogido en el artículo 33 de la Convención de Ginebra de 1951, el artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, el artículo 18 de la ya citada CEDH y la Directiva de retorno (Directiva 2008/115/CE) según el cual ninguna persona puede ser devuelta a un país donde su vida, libertad o seguridad corran peligro.

En las últimas semanas ha sido la propia Comisión Europea e incluso el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas quienes han manifestado su preocupación por la vulneración de derechos que podría conllevar estas decisiones.

Por tanto, solicitamos que se retire esta disposición adicional y se busque un consenso político en materia de inmigración. España debe liderar ese proceso y hacer ver a la Unión Europea que las vallas de Ceuta y Melilla son sólo la consecuencia de una política migratoria europea desenfocada.

Solicitamos, asimismo, diálogo para buscar vías de acceso regulares para quienes no las encuentran nunca y no se vean empujados a dar un salto desesperado.

Y solicitamos solidaridad con quienes buscan la protección del asilo y el refugio huyendo de conflictos, persecuciones y los efectos de una política de cooperación internacional centrada exclusivamente en un modelo económico de crecimiento que propicia el descarte y la expulsión de los ciudadanos de sus países de origen y no el desarrollo de sus propias capacidades y experiencias para evitar el abandono de sus comunidades como consecuencia de la injustica o la inseguridad.

La aceptación de las expulsiones sumarias que representa la aprobación de este Dictamen supondría consolidar legalmente un concepto de “frontera” sinónimo de un territorio donde los derechos humanos están ausentes. Y como ha señalado la Comisión Episcopal de Migraciones en el VII Congreso de Migraciones en el Vaticano, y ha afirmado recientemente el Papa Francisco ante el Parlamento Europeo, “Europa será capaz de hacer frente a las problemáticas asociadas a la inmigración si es capaz de proponer con claridad su propia identidad cultural y poner en práctica legislaciones adecuadas que permitan tutelar los derechos de los ciudadanos europeos y de garantizar al mismo tiempo la acogida a los inmigrantes“.

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Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos: Reunión en España

Las organizaciones de inspiración católicas quieren contribuir a los debates promovidos por la ONU de cara a la agenda de desarrollo post- 2015 y defender el trabajo decente como una de las prioridades que debe asumir toda la comunidad internacional. El Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos convocó a un grupo diverso de entidades católicas presentes en España, entre ellas la HOAC, para coordinar esfuerzos.
A la reunión celebrada el 19 de septiembre en la sede de la Comisión Permanente de la HOAC asistieron miembros del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa, Cáritas España, Justicia y Paz, UNIAPAC, JEC, JOC y Acción Social Empresarial, con el objetivo del impulsar el debate sobre el trabajo decente en nuestro país y elevar las posibles conclusiones a las redes internacionales con las que trabaja cada organización. El delegado de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en España, Joaquín Nieto, asistió como invitado para conocer de primera mano el compromiso de estas organizaciones católicas con la promoción del trabajo decente.


Ya en julio de 2013 las organizaciones internacionales católicas elaboraron una declaración en la que reafirmaban su apoyo a los esfuerzos de la OIT “para incluir el programa de trabajo decente en el marco de desarrollo post-2015”. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio se habían fijado 2015 como fecha para evaluar los resultados de la comunidad internacional por reducir la pobreza extrema y mejorar la vida de millones de personas en el mundo. La discusión sobre cómo continuar a partir de esa fecha fue lanzada por el Secretario General de las Naciones Unidas en 2012.
La promoción del “trabajo decente” ha sido un objetivo asumido por la Iglesia y se ha incorporado tanto a su magisterio social como a su práctica pastoral y sus esfuerzos por la promoción del desarrollo humano. En el año 2000 el Papa Juan Pablo II expresó el apoyo al objetivo planteado por la OIT y la necesidad de la implicación de todos, también de las comunidades cristianas, en la lucha por el trabajo decente: «Todos debemos colaborar para que el sistema económico en el que vivimos no altere el orden fundamental de la prioridad del trabajo sobre el capital, del bien común sobre el privado (…) Es muy necesario constituir en el mundo una coalición en favor del trabajo digno» (Discurso al Mundo del Trabajo, 1º de Mayo de 2000).
En “Caritas in Veritate”, de Benedicto XVI, en el número 63, se define así el trabajo decente: “significa un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer: un trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad; un trabajo que, de este modo, haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación; un trabajo que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar; un trabajo que consienta a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz; un trabajo que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual; un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación”.
También el papa Francisco se ha dirigido a la propia OIT para apoyar sus esfuerzos por defender el “trabajo decente” y combatir el trabajo esclavo y la trata de personas.

Información extraída de: http://www.hoac.es/2014/09/22/la-hoac-en-la-agenda-post-2015/

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CARITAS, CONFER, HOAC, JUSTICIA Y PAZ y AEFJ, ante las Elecciones Europeas

CARITAS, CONFER, HOAC, JUSTICIA Y PAZ y AEFJ (África-Europa Fe-Justicia) animan a la masiva participación en las elecciones europeas. El próximo 25 de mayo los españoles estamos convocados a elegir 54 de los 751 diputados que compondrán el nuevo Parlamento Europeo y que representarán a unos 490 millones de ciudadanos europeos (28 países miembros). En estas elecciones, el nuevo Parlamento estrena mayores competencias: elige al Presidente de la Comisión, tiene que aprobar al conjunto de los miembros que propone el Consejo Europeo para formar la Comisión y puede destituir a la Comisión mediante una moción de censura.

El gran reto al que se enfrentan los ciudadanos europeos es, por un lado, la desinformación acerca de las instituciones, funcionamiento y repercusiones de lo que se realiza, día tras día, en la Unión Europea, unido al casi total desinterés por lo que en la UE se debate.

Desde nuestra común identidad cristiana y a la luz del Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, animamos a todos los votantes a tomar conciencia de la importancia de este momento,  donde con nuestro voto podemos construir una Europa más justa y solidaria con las personas y los países más débiles y vulnerables.

La Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE) anima, con motivo de la convocatoria de las elecciones al Parlamento europeo, a configurar Europa como una comunidad de solidaridad y responsabilidad, basada en un modelo de economía social de mercado en el que no solo prime la economía y donde tengan la debida importancia la moral, la política y la voluntad decidida de preservar los derechos fundamentales de todas las personas.

Nuestras organizaciones consideran necesario apostar decididamente por una Europa comprometida con una justicia económica y social universal, dispuesta a:

a) Establecer un marco de protección de los derechos económicos y sociales,  e impulsar políticas de lucha contra el desempleo -especialmente el juvenil y el de larga duración- orientado a la creación de puestos de trabajo dignos para todos.

b) Promover la reducción de la pobreza y la exclusión social a través de instrumentos como el salario mínimo interprofesional y una renta básica familiar.

c) Reforzar la cooperación a favor del desarrollo económico, los derechos humanos y la democracia tanto en los países más pobres como en los de nuestro entorno.

d) Adoptar políticas que mejoren la regulación de los mercados financieros, a fin de frenar la especulación y la evasión fiscal, favorecer su transparencia y su adecuación a la economía real y productiva, promoviendo la desaparición de los paraísos fiscales y el secreto bancario, y aplicando impuestos a las operaciones financieras internacionales.

e) Impulsar normativas y políticas que aseguren mayor respeto del medio ambiente, la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático.

f) Promover una reforma del sistema económico-financiero global, a fin de ponerlo verdaderamente al servicio del bien común universal, favoreciendo la creación de una autoridad política democrática universal que lo haga posible

Así mismo, consideramos que Europa no puede renunciar a un mayor compromiso con los derechos humanos, base del respeto de la dignidad de la persona. Entre otros retos, es urgente garantizar los derechos humanos de los migrantes y reforzar la lucha contra la trata de personas, evitando la mortalidad en el mar y las fronteras, estableciendo vías efectivas y realistas para la inmigración laboral y el asilo en Europa, impulsando la integración social y luchando contra el racismo y la xenofobia.

Es necesario, además, que todos los países europeos trabajen por una paz universal promoviendo el desarme y el control del comercio de armas.

Los problemas y retos a los que se enfrenta Europa son muchos y muy complejos.

La construcción de Europa como un gran espacio de integración política y económica, de justicia social, de promoción del desarrollo humano integral y de la paz, con vocación de referencia mundial, es una meta irrenunciable a la quetodos debemos contribuir ejerciendo nuestro derecho a votar.

Por ello, como creyentes y como hombres y mujeres de buena voluntad, no podemos permanecer indiferentes ante estas elecciones, tras la excusa de lo complicado de las instituciones, del desencanto generalizado o del sentimiento negativo de que “nada vale la pena”.

Invitamos a toda la ciudadanía a participar, a través de las urnas, en la construcción de otra Europa más acogedora y más justa, y a asumir un compromiso activo en la defensa de los derechos de los últimos y no atendidos por parte de las estructuras legislativas y ejecutivas de la UE.

Manifiesto elecciones europeas 2014 Archivo PDF

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