FORO DE LAICOS

JUSTICIA Y PAZ: Las entidades de Iglesia denuncian la invisibilidad que afecta a las mujeres y niñas en situación de movilidad forzada

 

 

Las organizaciones de Iglesia que acompañan a las personas víctimas de trata recuerdan el principio establecido en el artículo 4 de la Declaración de los Derechos Humanos en 1948, donde se señala que “nadie podrá ser objeto de esclavitud o servidumbre; la esclavitud y el comercio para la esclavitud están prohibidos en cualquiera de sus formas”.

A pesar de que han transcurrido casi 70 años de la Declaración, denunciamos que esta esclavitud no ha desaparecido, sino que la hemos invisibilizado.

En la actualidad, en el mundo se trafica cada año con miles de personas para extraerles órganos y comercializar con ellos. Lejos de disminuir, se trata de una lacra que va en auge: existen niños y niñas soldado que son obligados a tomar un fusil, y personas con discapacidad explotadas en la mendicidad, al tiempo que aumenta la trata de mujeres forzadas a ejercer la prostitución. Mientras, los ingentes beneficios generados por estas actividades se blanquean en paraísos fiscales que operan con el beneplácito de la comunidad internacional.

La explotación sexual es una de las formas más graves de esclavitud del siglo XXI, que genera un movimiento económico diario de grandes dimensiones y que deja miles de víctimas en el camino. España es uno de los primeros países de Europa consumidor de sexo y prostitución, y en los últimos años estamos observando cómo aumenta el número de víctimas de trata españolas. No podemos acostumbrarnos a ver esta práctica como algo “normal”, ni permanecer indiferentes ante la cosificación de lo más sagrado, como es la vida humana en toda su dimensión de libertad y de dignidad.

La violencia contra las mujeres y las niñas es, probablemente, la violación de los derechos humanos más habitual, y que afecta a un mayor número de personas. Este escándalo cotidiano, que se manifiesta de diferentes maneras y tiene lugar en múltiples espacios, posee una raíz única: la discriminación por ser mujer. Como ha señalado la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, “aún se precisan esfuerzos ingentes para garantizar la realización del derecho de las niñas y las mujeres a una vida libre de violencia”. En el caso de la trata, a la desigualdad entre hombres y mujeres, hay que sumar las situaciones de pobreza, e incluso de conflicto, que atraviesan los países de origen de las víctimas.

El fenómeno migratorio en Europa genera, también, situaciones de alta vulnerabilidad, sobre todo en mujeres y niñas. La falta de protección en materia de derechos humanos que padecen las personas en situación de movilidad contribuye a que se acentúe el abuso de poder y las agresiones sexuales, que deja a las víctimas totalmente desamparadas ante la justicia internacional y europea. El drama de las violaciones sufridas por miles de mujeres refugiadas ha sido, precisamente, la “voz de alerta” que muchas organizaciones han lanzado en los últimos meses tanto a los responsables políticos como a la opinión pública.

En territorio de guerra, lo más peligroso no es ser soldado, sino ser mujer. En diversas ocasiones hemos observado como el cuerpo de las mujeres se convierte en campo de batalla, utilizado por todos los actores del conflicto. Sabemos que las mujeres son secuestradas y trasladadas a las zonas de guerra para ser utilizadas como esclavas sexuales. Se ha constatado que, durante las huidas masivas, miles de mujeres, niñas y niños desaparecen y se convierten en la mercancía de un lucrativo e inhumano negocio.

Desgraciadamente el número de víctimas de trata aumenta considerablemente de año en año y, según las estadísticas de Naciones Unidas, un tercio de las víctimas de trata son niños y niñas. En el mundo hay dos millones de niños y niñas objetos de explotación sexual. Como ha exclamado el papa Francisco, nuestras organizaciones quieren recordar que “son niños, no esclavos” y, como infancia vulnerable, estos niños y niñas tienen derecho a ¡tener derechos! La adopción de medidas en favor de todos ellos no puede esperar más.

En esta Jornada Europea, como entidades cristianas respaldadas por la sección de Trata de la Comisión Episcopal de Migraciones, denunciamos las políticas que aumentan la vulnerabilidad de las personas y el riesgo de ser sometidas a trata, especialmente los niños y niñas menores de edad y que se encuentran en procesos migratorios.

Urgimos a la sociedad civil y Administraciones públicas a sumar esfuerzos para erradicar esta lacra social, protegiendo a las víctimas y persiguiendo a aquellas personas y organizaciones criminales que se enriquecen a costa de las víctimas.

 

Leer más: http://www.juspax-es.org/news/las-entidades-de-iglesia-denuncian-la-invisibilidad-que-afecta-a-las-mujeres-y-ninas-en-situacion-de-movilidad-forzada/

Anuncios
Deja un comentario »

JUSTICIA Y PAZ: 1 de septiembre, Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la Creación

Coincidiendo con la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, la campaña «Si Cuidas el Planeta, Combates la Pobreza» exhorta a los poderes públicos a no poner los beneficios por delante de las personas.

Durante los meses de septiembre y octubre, las acciones de sensibilización
de la Campaña se centrarán en el punto 7 del Decálogo Verde,
que anima a «no supeditar nuestra acción a los interesen económicos».
Leer la nota de prensa

Mensaje conjunto del papa Francisco y del patriarca ecuménico Bartolomé en la Jornada Mundial de Oración por la Creación

“El medioambiente humano y el de la naturaleza se están deteriorando juntos, y este deterioro del planeta recae sobre las personas más vulnerables. El impacto del cambio climático afecta, ante todo y más que nada, a los que viven en la pobreza en todos los rincones del mundo. Nuestra obligación de usar los bienes de la tierra con responsabilidad implica el reconocimiento y el respeto de todas las personas y de todos los seres vivos. La urgente llamada y el desafío de cuidar la creación son una invitación dirigida a toda la humanidad para que trabaje en favor de un desarrollo sostenible e integral”.

 

La campaña «Si Cuidas el Planeta, Combates la Pobreza» exhorta a los poderes públicos a no poner los beneficios económicos por encima de las personas

Durante los meses de septiembre y octubre, las acciones de sensibilización de la Campaña se centrarán en el punto 7 del Decálogo Verde, que anima a «no supeditar nuestra acción a los intereses económicos».

 

Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral: Una propuesta de oración por el Cuidado de la Creación (inglés)

Leer más: http://www.juspax-es.org/news/jornada-mundial-de-oracion-por-el-cuidado-de-la-creacion1/

Deja un comentario »

JUSTICIA Y PAZ: Un tratado para la prohibición del armamento nuclear

 

b42.jpg

Queridos amigos, queridas amigas,

 

A finales de marzo el papa Francisco dirigió un Mensaje a la Conferencia de la ONU para negociar un Tratado internacional de prohibición de las armas nucleares conducente a su total eliminación. En él mostró preocupación ante «las catastróficas consecuencias humanitarias y ambientales que se producen con el empleo de cualquier tipo de arma nuclear, con devastadores efectos indiscriminados e incontrolables en el tiempo y en el espacio». Esperamos que las negociaciones sobre el tratado que continúan desde el 15 de junio lleguen a buen puerto y que los gobiernos, incluido el nuestro, sean capaces de atender el clamor de cuantas personas anhelamos un futuro de paz y justicia para la humanidad.

 

La falta de respuestas a la situación de las personas refugiadas, por parte de las erráticas políticas de migración y asilo de la UE así como de los Estados miembro, ha hecho que la Comunidad de San Egidio, junto a otras instituciones, idearan la alternativa de los corredores humanitarios para recibir a las personas desplazadas por la violencia  de extrema gravedad. Personas que de no recibir apoyo tendrían una muerte segura  al encontrase atrapadas entre la interminable burocracia de los procedimientos administrativos, las fronteras militarizadas  y la trampa mortal de las mafias.

 

Desde la Comisión General de Justicia y Paz hemos celebrado, del 31 de marzo al 1 de abril, nuestra jornada anual en la Fundación Pablo VI de Madrid bajo el título “Si cuidas el planeta, combates la pobreza”. Nos reunimos más de 60 asistentes de todos los lugares de España.

 

El papel de los Estados en el desarrollo de nuevos modelos económicos y sociales es fundamental, garantizando los derechos humanos y empoderando a la sociedad civil. El Gobierno español elaboró en 2014 un Plan Nacional en línea con el informe de los Principios Rectores sobre Empresa y Derechos Humanos, aprobado por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Desde entonces quedó pendiente de aprobación, tratando este año de sacar adelante el Plan para optar a la presidencia del Consejo de Derechos Humanos en otoño de 2017.

 

En la contraportada se resume el trabajo de las distintas iniciativas y actividades en las que hemos participado desde abril junto a otras organizaciones eclesiales y sociales: el proceso Quorum Global, propuesto desde la Coordinadora de ONGD para el Desarrollo; la campaña de adhesión al manifiesto de Iglesia por el Trabajo Decente; la iniciativa Enlázate por la Justicia con la vigilia de oración Pascualy el segundo seminario sobre el derecho humano a la libertad religiosa, celebrado en Sevilla, en el que dialogaron católicos, budistas, ortodoxos, musulmanes y judíosPara terminar nos gustaría desearos unos felices días de descanso durante este verano.

 

Saludos cordiales,

 

Isabel Cuenca Anaya
Secretaria General

Leer más: http://www.juspax-es.org/products/boletin-n%c2%ba-42-un-tratado-para-la-prohibicion-del-armamento-nuclear/

Deja un comentario »

JUSTICIA Y PAZ: Oración por el Desarme Nuclear con motivo Conferencia ONU en Nueva York, del 15 de junio al 7 de julio de 2017

Paz.jpg

Ante la Conferencia de la ONU en Nueva York para negociar un Tratado de Prohibición de Armas Nucleares, proponemos unirnos con una oración.

“Una ética de fraternidad y de coexistencia pacífica entre las personas y entre los pueblos no puede basarse sobre la lógica del miedo, de la violencia y de la cerrazón, sino sobre la responsabilidad, el respeto y el diálogo sincero. En este sentido, hago un llamamiento a favor del desarme, como también de la prohibición y bolición de las armas nucleares: la disuasión nuclear y la amenaza cierta de la destrucción recíproca, no pueden servir de base a este tipo de ética”.

Mensaje para la celebración de la 50 Jornada Mundial de la Paz.

“La no-violencia: un estilo de político para la paz”, n. 5

Deja un comentario »

JUSTICIA Y PAZ: Día Mundial de los Refugiados

Instituido por Naciones Unidas como Día Mundial de los Refugiados en el año 2000.

En 2017 sigue siendo crucial defender los derechos de las personas que se desplazan forzosamente por las situaciones de guerra que azotan sus ciudades, amén de las que lo hacen por otras causas que hipócritamente no consideramos tan devastadoras como la guerra. Nos referimos al hambre o a la degradación medioambiental.

Por ello nos unimos a todas las entidades sociales, de la Iglesia católica y de otras confesiones religiosas para ofrecer una serie de recursos y actividades que se van elaborando en la esperanza de hacer visible la situación de todas estas personas:

 

Para orar: Un trozo de mi carne (salmo de Demetrio Orte. Febrero 2017)

 

Un trozo de mi carne

se desgarra en las concertinas de Melilla.

Un trozo de mi carne

se congela en las tiendas del campo de refugiados.

Un trozo de mi carne

se hunde en las frías aguas del Mare Nostrum

 

Un trozo de mi carne

vaga por las calles en los 3.000 menores extranjeros

que vagan por España sin sus padres.

Un trozo de mi carne

 

llega en patera a las costas andaluzas.

Un trozo de mi carne

sufre en los CIES aislamiento y amenazas.

 

Un trozo de mi carne

se desangra en Alepo.

Un trozo de mi carne

muere en Gaza por bala israelí.

Un trozo de mi carne

muere de hambre en cualquier país africano.

 

Esto no lo digo yo,

que no soy tan solidario

para hacer mío tanto desgarro.

Me lo ha dicho el Evangelio

de Jesús de Nazaret que andaba por los caminos

sanando cuerpos y liberando corazones.

 

Me lo dice

un Dios que sufre con los que sufren

con la impotencia de la compasión

y el poder del amor hecho misericordia.

 

Y me lo dice la solidaridad

de personas que hacen suya la humanidad sufriente

y la hacen humanidad amante.

 

 

¡¡¡Gracias por ser!!!

Deja un comentario »

JUSTICIA Y PAZ: Un año desde el Acuerdo UE-Turquía Pasos en la mala dirección

LA COMISIÓN PERMANENTE DEL FORO DE LAICOS SE UNE AL PROPÓSITO DE ESTE COMUNICADO.

Cáritas, CONFER, Justicia y Paz, y el Sector Social de la Compañía de Jesús denuncian que  miles de personas permanecen en un limbo jurídico, viviendo en pésimas condiciones como huéspedes temporales en Turquía y en campos en las islas griegas.

 

El 18 de marzo de 2016 los miembros del Consejo Europeo (Jefes de Estado y de Gobierno) se reunieron con su homólogo turco para firmar una declaración en la que acordaron medidas adicionales para “poner término a la migración irregular desde Turquía a la UE”.

Se trata de un acuerdo internacional, solo que disfrazado bajo el nombre de declaración. Un acuerdo internacional hurtado al control democrático del Parlamento Europeo, que no ha sido objeto de ratificación ni está publicado en Diario Oficial alguno. Además, el acuerdo genera discriminación en base a la nacionalidad, ya que solo contempla el reasentamiento desde Turquía de personas sirias.

Para poder declarar la inadmisibilidad de las solicitudes de protección de las personas que llegan a las islas griegas, el acuerdo califica a Turquía como tercer país seguro, a pesar de las evidencias de la deteriorada calidad democrática del régimen y la violación de los derechos humanos, tanto de los ciudadanos disidentes como de las personas migrantes y refugiadas.

Aunque las autoridades europeas se felicitan por el buen funcionamiento del acuerdo, el hecho es que miles de personas permanecen en un limbo jurídico, como huéspedes temporales en Turquía y en campos en las islas griegas viviendo en pésimas condiciones.

El acuerdo responde a una estrategia política europea en plena expansión dirigida a cerrar nuestras fronteras, considerando terceros países seguros a otros de los que proceden o por los que transitan importantes flujos de migrantes y refugiados, y a aumentar sustancialmente las expulsiones desde Europa, como se deriva del nuevo Plan de Acción de la Comisión Europea sobre retorno que, con un lenguaje confuso permite incluso el internamiento de menores. Otro caso sangrante es el acuerdo con Afganistán para la readmisión de todas las personas afganas que expulse la Unión Europea aunque no es el único. Actualmente hay negociaciones similares de control migratorio y readmisión a cambio de diversas contraprestaciones por parte de la UE con Libia, Etiopía, Níger, Nigeria, Senegal, Malí y Túnez.

Se trata de acuerdos internacionales en los que se propone exclusivamente el control de los flujos migratorios y el cierre de nuestras fronteras incluso vulnerando las garantías mínimas de Derechos Humanos y Protección Internacional, aumentando la presión migratoria sobre países que no cumplen dichos estándares ni tienen capacidad para garantizarlos. La Unión Europea, lejos de habilitar vías legales y seguras, genera cuellos de botella para los cientos de miles de personas que vienen huyendo de la guerra, la persecución o para quienes se ven forzados a desplazarse por las consecuencias del deterioro medioambiental o la ausencia de oportunidades de vida en sus países.

Es una solución cortoplacista, que evidencia su ineficacia y provoca violaciones de derechos humanos de las que todos los gobiernos son materialmente responsables. Tampoco es una respuesta al crecimiento del populismo o a la quiebra del modelo Europeo, viola diversos acuerdos internacionales y se deriva la responsabilidad a otros Estados.

Exigimos:

● Que la Unión Europea asuma su responsabilidad como actor internacional en coherencia con sus valores constituyentes y con su identidad, lo cual supone promover un papel activo en la defensa de los derechos humanos  y de la paz tanto por parte de la UE  como de los Estados miembro. Estos principios han de regir todas las políticas comunitarias.

● Dejar de externalizar las responsabilidades europeas de protección en manos de terceros países pretendidamente seguros, sobre la base de proporcionar una “protección suficiente”, si no garantizan una “protección efectiva”, con unos estándares similares o superiores a los del sistema europeo que se pretende reformar. Un año después sabemos que los resultados se cuentan en víctimas, en vidas que debían haber sido protegidas y que han sido truncadas. Existe un incumplimiento del Derecho Internacional por parte de la UE y de cada uno de sus Estados miembro.

● Dejar de presentar el acuerdo UE-Turquía como resultado de una política que convertir en modelo de otros acuerdos similares. Ha sido un “acuerdo” no democrático, volátil, que depende de la “buena voluntad” de Turquía. El modo de abordar la crisis de refugiados como cuestión candente, mina los derechos reconocidos a las personas migrantes forzosas, no supone la solución efectiva que la sociedad civil europea reclama.

● Aumentar los fondos de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) de la UE y de los Estados miembro para promover la paz, la estabilidad y la prosperidad en las zonas de origen de las migraciones forzadas y aliviar la presión que soportan los países de origen, acogiendo a personas desplazadas internas, y los países vecinos, acogiendo a personas refugiadas.

● Promover la Educación para la Ciudadanía Global como parte esencial de la política de Cooperación Internacional para el Desarrollo, y de las políticas educativas, con el fin promover sociedades favorables a la acogida y con capacidad para analizar e interpretar las causas de las migraciones forzadas desde una perspectiva de derechos humanos, así como para integrar la diversidad de forma positiva.

 

Contactos para Medios de Comunicación

Leer más: http://www.juspax-es.org/news/un-ano-desde-el-acuerdo-ue-turquia-pasos-en-la-mala-direccion/

Deja un comentario »

JUSTICIA Y PAZ: Jornada Internacional de Oración contra la Trata

No dejes pasar este día sin ser consciente de estas situaciones. Con el archivo adjunto, Justicia y Paz quiere compartir una oración que a su vez puede ser compartida con más gente si quieres y tienes la posibilidad… pero ya estamos UNID@S.

vigilia-de-oracion-contra-la-trata-2017

Deja un comentario »

JUSTICIA Y PAZ: Boletín nº 40 En la actual coyuntura política española

 

Queridas amigas, queridos amigos,

El 4 de noviembre de 2016 se ha constituido un nuevo Gobierno que tiene que afrontar retos apremiantes. Hoy necesitamos reformas políticas, administrativas y judiciales para luchar contra la corrupción y afianzar el Estado de derecho. Es urgente el desarrollo del Estado social y la garantía de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales.

En los tres últimos meses, la Comisión General de Justicia y Paz se ha mantenido activa en varios problemas sociales a los que dedicamos las páginas de este boletín. La trata y tráfico de personas se pueden producir desde modalidades diferentes como la explotación sexual comercial,  la explotación laboral,  la mendicidad,  la extracción de órganos, el tráfico de drogas. Estas modalidades constituyen una gravísima afrenta y contradicción con el deber de comportamiento fraternal al que compromete el artículo 1º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos,  a la vez que son una auténtica blasfemia contra Dios.

La Jornada Mundial por el Trabajo Decente ha multiplicado sus actos este año desde la iniciativa #Iglesiaporeltrabajodecente. Esta Jornada promueve otra forma de organizar y concebir el trabajo, poniendo en su centro a la persona, busca la reflexión sobre el sentido y el valor del trabajo, vela por unas condiciones dignas de empleo y plantea el acceso a otros sistemas de protección social sin la condición de tener un empleo.

El encuentro anual de Justicia y Paz de Europa ha tenido lugar este año en Luxemburgo, con una celebración de la Eucaristía en la ciudad de Schengen. En Europa muchas personas están preocupadas por su seguridad. Esta seguridad se ve amenazada desde distintos puntos de vista: terrorismo, crisis económica que está agravando la desigualdad social y provocando altos niveles de desempleo, guerra cibernética, cambio climático, llegada de personas refugiadas. Todo ello pone en cuestión la solidaridad europea y la defensa de los derechos humanos en este territorio.

Seguimos de cerca la regulación europea sobre minerales de conflicto, tema de nuestra próxima publicación, titulada “La fiebre de los minerales. Responsabilidades, regulaciones y resistencias”.

En septiembre hemos participado en la manifestación contra la pobreza para exigir soluciones basadas en derechos, políticas de justicia social y ambiental, que no dejen a nadie atrás. También hemos orado junto a otras confesiones en la Jornada Mundial por el Cuidado de la Creación. Compartimos ambas preocupaciones desde la campaña «Si Cuidas el Planeta, Combates la Pobreza» de la iniciativa Enlázate por la Justicia, desde la que proponemos redescubrir la simplicidad en nuestras propias vidas para los meses de Adviento y Navidad.

Un saludo muy cordial,

Isabel Cuenca Anaya
Secreatria General

Leer más: http://www.juspax-es.org/products/boletin-n%c2%ba-40-en-la-actual-coyntura-politica-espanola/

Deja un comentario »

JUSTICIA Y PAZ: Creación de refugio seguro: Las personas refugiadas y la dignidad humana

Europa se encuentra ante una encrucijada: ¿Va a mostrar un liderazgo basado en su compromiso con los valores de los derechos humanos y la solidaridad, o va a optar por excluir a las personas refugiadas del acceso a una vida digna y segura, dando paso a las agendas nacionalistas y populistas? La Conferencia de Comisiones de Justicia y Paz de Europa (Justicia y Paz de Europa) hace un llamamiento a las instituciones europeas, a los Estados miembros de la UE y a otros países europeos a asumir la responsabilidad de garantizar a las personas refugiadas el acceso al asilo y a un nivel de vida digno.

 

Justicia y Paz de Europa tiene serias preocupaciones con respecto al actual debate público y con algunas decisiones tomadas en los países europeos y sus instituciones sobre la cuestión de las personas refugiadas. Su llegada es utilizada por varios partidos políticos para impulsar otras agendas en muchas partes de Europa, por ejemplo, campañas anti-UE y xenófobas. Esto da lugar a un debate muy polarizado, arrojando sospechas sobre las personas refugiadas y creando división en nuestras comunidades. Dentro de esta retórica se está olvidando cada vez más la humanidad, tanto  la propia como la de quienes llegan buscando refugio.

 

En Europa se ha vinculado la llegada de las personas refugiadas con los ataques terroristas. Existe miedo de que puedan traer a Europa algunos extremismos y radicalismos desde los países de origen. Los desafíos a la seguridad en Europa son reales y aumentarán si tienen lugar más ataques terroristas en este continente. Sin embargo, equiparar persona refugiada a terrorista solo incide en la agenda terrorista del odio y la desilusión. El extremismo y la radicalización existente en su propio país son, en realidad, los motivos por los que las personas refugiadas huyen de sus hogares. Se merecen nuestro apoyo. Así la protección de las libertades fundamentales y de la seguridad física, tanto de la ciudadanía europea como de las personas refugiadas, son dos caras de la misma moneda.

 

Para Justicia y Paz de Europa, es crucial expresar de manera conjunta los valores fundamentales de los derechos humanos, la solidaridad y la hospitalidad. En lo que respecta a las personas refugiadas, el trabajo de Justicia y Paz Europa se basa en tres principios fundamentales: la centralidad de la persona, la solidaridad y la hospitalidad. En primer lugar, cada ser humano tiene un derecho inalienable de ser respetado en su vida, dignidad y vida social. En segundo lugar, cada ser humano es un ser relacional y es parte de una misma familia humana, independientemente de su nacionalidad, origen cultural o tradición religiosa. Esta interdependencia exige una solidaridad concreta entre los pueblos y los estados. En tercer lugar, la hospitalidad une la centralidad de la persona con el principio de solidaridad. Una comunidad hospitalaria y acogedora sirve al desarrollo integral de cada persona y de la comunidad en su conjunto. Estos principios están estrechamente entrelazados con los instrumentos internacionales de derechos humanos en los que se enfatiza el valor único de cada ser humano. Las personas refugiadas dependen de la solidaridad y la hospitalidad de otras comunidades para garantizar sus derechos humanos como personas únicas.

Al reflexionar sobre la situación humanitaria de las personas refugiadas en todo el mundo, Justicia y Paz de Europa aboga por un enfoque integral, tanto en el análisis como en la acción. La violencia y la guerra persistente, la desigualdad en el mundo, la opresión política y las violaciones de los derechos humanos, los efectos negativos del cambio climático son sólo algunas de las causas fundamentales que hacen que las personas abandonen sus hogares en busca de seguridad y dignidad humana. Abordar estas causas fundamentales requiere invertir en una economía sostenible, en solidaridad global y en el comercio, poniendo en su núcleo los derechos humanos y la igualdad social.

 

En lugar de enfocar la situación desde una perspectiva de derechos humanos, muchas personas de la vida política y civil en Europa tienden a ver a las personas refugiadas como una amenaza para la comunidad europea y su seguridad. Esta línea de pensamiento descuida principalmente parte de la propia experiencia histórica de Europa en lo que respecta a la migración (forzada) y renuncia a los ejemplos de la migración como conductora de nuevas ideas y oportunidades. Tratar a las personas refugiadas como una amenaza puede tener graves consecuencias prácticas para Europa como actor normativo: las decisiones de política violan los derechos humanos de las personas refugiadas, en particular el derecho a la vida, el derecho a solicitar asilo y el principio de no devolución. En algunos casos se ha añadido, en lugar de resolver, la crisis humanitaria de muchos refugiados en Jordania, Turquía, Libia, y en países europeos como Grecia, a la crisis en la que se encuentran estos mismos países.

 

Justicia y Paz de Europa aboga por un cambio en el enfoque de la acogida, en el proceso de solicitud de asilo y en la integración de las personas refugiadas. Justicia y Paz de Europa quiere dar prioridad a los derechos humanos como parte de una respuesta inclusiva, en combinación con las medidas de seguridad apropiadas. Esto supone volver a evaluar el equilibrio entre libertad y seguridad. Para ello es necesario que los países y las instituciones europeas fomenten una visión y definición compartida de los valores fundamentales de los derechos humanos que promueven y se re-identifiquen con los principios de solidaridad, dignidad humana y diversidad.

 

Hacemos un llamamiento a todas las instituciones europeas, los Estados miembros de la UE y otros países europeos a:

 

– Abordar la cuestión de las personas refugiadas desde un análisis holístico: reducir los factores que empujan a las personas refugiadas, tratando las causas fundamentales de la violencia y las violaciones de los derechos humanos, mediante la aplicación, entre otras, de políticas económicas, de desarrollo, comercio, política exterior y de seguridad que estén enraizadas en los derechos humanos (sociales) y la justicia social. Esto lleva consigo tanto obligaciones positivas como negativas. Por un lado, significa abstenerse de hacer tratos con países con un historial cuestionable en derechos humanos por el mero propósito de prevenir que las personas refugiadas lleguen a Europa. Por otra parte, se requiere que Europa muestre su solidaridad con los países que ya acogen a un número relativamente alto de personas refugiadas.

 

– Abrir posibilidades para el pasaje seguro a Europa: salvar vidas y disminuir el sufrimiento humano mediante la inversión en vías legales de acceso a Europa para que las personas puedan hacer uso del derecho a solicitar asilo. Intensificar los esfuerzos de reasentamiento y la ampliación de la reunificación familiar, las visas humanitarias y las opciones de visados de trabajo/estudio. Encontramos preocupante vincular el pasaje seguro con los acuerdos de readmisión con terceros países, ya que impide el derecho de asilo de las personas refugiadas de una forma segura.

 

– Crear un sistema europeo de asilo que integre la solidaridad entre los países europeos: establecer un reparto justo, el Reglamento de Dublín debe ampliarse para incluir un sistema automático de reubicación. Al mismo tiempo, lo que se requiere es una simplificación y adhesión estricta a sus normas, con el fin de que el sistema funcione a un nivel práctico. Una mayor armonización de los procesos de asilo debe tener los derechos de las personas refugiadas como su prioridad, ya que la ambigüedad y la desigualdad de oportunidades en toda Europa conducen a problemas para quienes llegan buscando refugio  y para los habitantes de los países europeos. Este proceso de armonización tiene que ser coherente con los principios fundadores de la Unión Europea y sus libertades fundamentales.

 

– Invertir en solidaridad local en lugar de alimentar la polarización: desde la política europea se puede tomar como ejemplo a las personas que han llegado a toda Europa para organizar una amplia gama de iniciativas de solidaridad en colaboración con las personas refugiadas y hacia ellas. No es decir únicamente que estas personas no tienen temores y preocupaciones, sino que optan por trabajar a partir de los principios de los derechos humanos y la solidaridad, y son a la vez eficaces y estimulantes.

 

Las fronteras y las amenazas a la seguridad dominan el pensamiento de muchas personas. Es frecuente que de forma colectiva no veamos la humanidad en las otras personas y que fallemos en nuestras responsabilidades hacia ellas. Las personas refugiadas están cruzando las fronteras en busca de seguridad, pero todas las personas tenemos que cruzar fronteras si queremos construir conjuntamente  un refugio seguro en el que cada persona pueda prosperar.

 

Leer más: http://www.juspax-es.org/news/creacion-de-refugio-seguro-las-personas-refugiadas-y-la-dignidad-humana/

Deja un comentario »

JUSTICIA Y PAZ: Construir puentes de justicia en lugar de muros de miedo

Conferencia de Comisiones de Justicia y Paz de Europa

“La seguridad en Europa: responsabilidad de los Estados, de la UE y de la ciudadanía”

Seminario Internacional y Asamblea General

Luxemburgo, del 30 septiembre al 3 octubre de 2016

DECLARACIÓN FINAL

 

 

Personas delegadas de 21 Comisiones europeas de Justicia y Paz, reunidas en Luxemburgo del 30 de septiembre al 3 de octubre de 2016, cumplimos con nuestra responsabilidad de explorar retos sobre seguridad a los que se enfrenta Europa en diálogo con representantes de la política, militares, instituciones de la UE y la sociedad civil. Hemos sido acogidas en la Eucaristía por la parroquia del pueblo de Schengen, junto a un coro de la Escuela Europea, compartiendo el espíritu de Schengen, unidas en la diversidad a través de la oración y el canto.

Al término de este Seminario Internacional y de nuestra Asamblea general, hemos adoptado la siguiente declaración:

En la Europa de hoy, muchas personas están muy preocupadas por la seguridad. Sus preocupaciones están justificadas. Desde los ataques terroristas a la guerra cibernética, desde la crisis de las personas refugiadas a los efectos del cambio climático, desde el aumento de la desigualdad económica y la injusticia social a los altos niveles de desempleo, desde la crisis de la deuda soberana al Brexit, la ciudadanía europea enfrenta desafíos de orden social, cultural, económico y político que han garantizado la seguridad en Europa en los últimos tiempos.

La seguridad es esencial y positiva. Protege la dignidad humana, a fin de que pueda desarrollarse. Es una condición previa para la libertad y para la búsqueda del bienestar y la felicidad. Por ello, la verdadera seguridad debe estar enlazada con el respeto a los derechos humanos y a la justicia (cf. Gaudium et spes, 78 y 81).

Cuando la seguridad se distancia de la justicia y de los derechos humanos, pierde este valor positivo. En su lugar, limita lo demás, impide el intercambio mutuo y con el tiempo se convierte en un nuevo motivo de conflicto y división. La verdadera seguridad solo puede existir en la paz, y la paz abarca la posibilidad de vivir con el prójimo -incluso llegar a amarle-, cualquiera que sea su nacionalidad, color, religión o condición económica.

Por lo tanto, las medidas para proteger la seguridad deben ser proporcionales al respeto hacia la justicia y los derechos humanos. Cuando las leyes reivindican la dignidad de la persona humana, reúnen a la sociedad en el respeto mutuo. Cuando no lo hacen, disminuyen el estado de derecho y socavan la cohesión social. Lo mismo es cierto en el derecho internacional.

Advertimos en contra de la idea de que Europa puede lograr la seguridad por sí misma mediante la construcción de muros. La naturaleza de las amenazas a la seguridad de Europa es demasiado diversa y muy compleja para que los muros sean eficaces. En su lugar, los muros excluyen y discriminan, y crean una sensación de injusticia. La seguridad para Europa solo se logrará cuando todos los habitantes de este mundo puedan percibir justo el orden mundial.

Es por ello que la seguridad de Europa se verá reforzada por medidas que hagan el mundo más justo. Las instituciones europeas deben seguir buscando más allá de la crisis inmediata para hacer frente a sus causas reales. Esto exige nuevas ideas que tengan en cuenta la nueva realidad: que vivimos en un mundo limitado, no ilimitado de recursos; que un orden mundial basado en estados territoriales no puede controlar el ciberespacio. No olvidemos que las amenazas a nuestra seguridad surgen tanto – si no más – desde dentro de nuestra sociedad como desde fuera.

La seguridad también es una percepción subjetiva. La vida es frágil; nunca podemos tener seguridad completamente. Si tenemos miedo y ansiedad, independientemente de cómo sea de cercano o real un peligro, entonces sentimos inseguridad. Tenemos que ser capaces de distinguir entre preocupaciones fundadas, amenazas reales y miedos profundos sin fundamento, acerca del futuro o de terceras personas.

Advertimos, por tanto, en contra de los temores exagerados de amenazas a nuestra seguridad que nos impiden aprovechar las oportunidades positivas de la actualidad. La paz es un estado mucho más amplio que la seguridad. Nuestro objetivo debe ser por lo tanto asegurar que cada persona pueda vivirla y vivir su vida con dignidad. Cuando los Estados luchan para garantizar la seguridad, la consecución de la paz depende aún más de la responsabilidad individual de los habitantes de la sociedad en la que vivimos. Como personas cristianas, estamos llamadas a dar testimonio en la sociedad, con nuestras decisiones y comportamientos diarios, para lograr que se respete la justicia y la dignidad humana y, así, se proporcione una verdadera seguridad de forma global.

Hacemos un llamamiento a:

– La UE y los Estados europeos para que adopten verdaderas políticas de paz, basadas en el desarrollo humano integral, y un estilo de política no violenta que respete la dignidad de cada persona.

– Los políticos y miembros legislativos de todos los niveles para que se aseguren de que las leyes que adoptan, las posiciones que toman, y el lenguaje que usan se basan en el respeto a la dignidad humana y al principio de estado de derecho, más que reflejar una noción de seguridad reducida y de autodefensa.

– A los académicos para que analicen nuevos conceptos sobre los retos actuales y que ofrezcan una perspectiva para todo el mundo.

– A los profesionales de los medios y a los cada vez más influyentes promotores de los medios sociales para desarrollar un mayor sentido de la responsabilidad ética, para denunciar las expresiones de odio, evitar el fomento de estereotipos, y para mostrar siempre el rostro humano de la historia que quieren contar.

– A la Iglesia para cumplir su vocación como un sacramento de la paz al servicio del mundo, un signo visible y ejemplo de cómo el respeto a los derechos humanos y la justicia, junto con la seguridad, proporciona las bases para una paz verdadera.

– A toda la ciudadanía para realizarla y completar la responsabilidad individual de construir una comunidad más segura y pacífica a través del diálogo y un espíritu de fraternidad con nuestro vecindario.

Luxemburgo, 3 de octubre de 2016

 

La Conferencia de Comisiones de Justicia y Paz de Europa (Justicia y Paz Europa) es la alianza de 31 Comisiones europeas de Justicia y Paz, trabajando para la promoción de la justicia social, la paz y el respeto a la dignidad humana. Justicia y Paz de Europa contribuye a dar a conocer la Doctrina social de la Iglesia en las sociedades e instituciones europeas. Su Secretaría General tiene la sede en Bruselas.

Leer más: http://www.juspax-es.org/news/construir-puentes-de-justicia-en-lugar-de-muros-de-miedo/

Deja un comentario »